4.3.10

consultorio, buenas tardes

Esta semana estuve siendo la seretaria-reemplazo de la secretaria de mi viejo que se enfermó, pobrecita.
Salvo por algunas ancianas energúmenas que piensan que una no tiene nada más importante que hacer que arruinarles la vida y te insultan y te basurean y otro tanto de especímenes que no entienden que están hablando con la secretaria y no con el médico y que una secretaria no puede solucionar sus problemas clínicos y que, además, no está para eso, fue genial.
Cuando era chiquita tenía mi propio consultorio y coleccionaba los teléfonos de la casa que se iban rompiendo y las cartillas viejas que ya no servían y daba turnos y hacía recetas y toda la cosa. Es tan divertido pasar hojas todas escritas con una lapicera en la mano y las piernas cruzadas, pasar internos, anotar números de teléfono y que la gente te diga "que dios te bendiga", "sos un amor", "qué dulce que sos". Y ni te cuento lo divertido que es vengarse con nivel de la genteque te trata mal. Ponele, una inmunda me entró a putear porque había estado una semana sin poder comunicarse. Mientras ella insultaba yo me quedaba calladita y pasaba las hojas de los días. Cuando terminó de insultarme yo estaba en el 12 de abril, y ahora la señora se tiene que comer más de un mes de espera: "tengo para el 12 de abril, ¿le viene bien? si no busco para más adelante..." "y, no, me imagino que antes no habrá nada... ¿no?" "no, está todo lleno". De todas maneras eso es sólo para gente mala, si no soy re simpática y trato de solucionarte tus problemas. Igual hacer este laburo para vivir, te la regalo, ni loca.

tip-cine: si te gustan las pelícuas creadas por alguien drogado, andá a ver El imaginario mudo del Dr. Parnassus. Es in-cre-í-ble.