6.10.10

¿qué creías?

¿Creías, acaso, que ibas a quedarte en el descanso de la escalera inmensa que tanto te había costado subir y que ibas a poder esperar ahí hasta empezar a subir el otro tramo, sin caerte para atrás?
¿Y ahora qué? ¿Pensás que mirando esa botellita verde, sentada en el sillón, con la luz apagada, con las sombras de los autos en el balcón y en la pared y haciendo fuerza telepática vas a hacer que vuelvan cosas que no vuelven? ¿No aprendiste cómo funciona el tiempo? No vas a poder agarrar esas imágenes en las que estás pensando y meterte para explicarte a vos misma, en ese momento que ya pasó y no va a volver, todas las cosas que sabés ahora -ni siquiera algunas cosas podés explicar. Ahora tenés que joderte. Tampoco podés conversar con otras vos y preguntarles cosas para que te expliquen cosas que en algún punto dejaste de entender. Estás como estás (igual tampoco estás mal, aflojá con la crisis). Estás en una bajada y no hay rozamiento que te frene, pero la gente normal se cae todo el tiempo, y eso sí que lo sabés. Y si llegás a caerte del todo (sabés que no es probable que pase), vas a subir, porque ya sabés cómo. Ahora dejá de mirar la botellita, que tenés que llamar al delivery chino y pensar cómo hacer para no seguir resbalándote.