8.5.11

dos veces, nada más

Decime, ¿existe alguna puta fotocopiadora en la faz de la tierra que no haga algo mal? En serio. Desde que tengo uso de razón y fotocopiadoras, jamás en la vida me encontré con una y pude decir "okey, esta sí, con esta me quedo". Siempre las hojas al revés, las páginas mal ordenadas, los textos cortados, párrafos borrados. Y ahora esto. En el clímax de mi histeria de fin de semana, de no entiendo, de no quiero, de basta, de se van todos bien a la mierda, de para qué carajo me metí acá, había encontrado un tema que me había puesto de buen humor. Pero no, claro. Llego a la mitad del capítulo del libro (libro además, libro, librote, $100 de fotocopia, libro anillado, libro de cabecera) y me encuentro con la sorpresa de que me faltan cinco páginas. No una, no: CINCO, CINCO PÁGINAS. Me falta un temita entero.
¿Me contás cómo garcha se supone que sepa las células migrandes del tejido conectivo si me arrancaste las CINCO PÁGINAS que me lo explicaban?
Y entonces bueno, mientras espero que se me baje el libro de internet para imprimirme las CINCO PÁGINAS que me faltan, miré la fecha y me di cuenta de que hoy es 8. Y dije apa, hoy es 8. Y entonces pienso que me prometí no explicitar nada más al respecto, pero me voy a dar dos días de excepción por mes. No sé cuántos meses durarán esos dos días por mes de excepción, pero va a funcionar así. Los 8 y los 20 de cada mes, me voy a dar la libertad de decir expresamente que estoy pensando en vos y hoy, particularmente por ser domingo 8 a la mañana, me estoy acordando cada segundo de la mañana del domingo 8 de agosto del año pasado, cuando, después de que se hubo dispersado un poquito la neblina, llegué a mi casa y dije, antes de quedarme dormida, que no sabía cómo se sentía estar ebria, pero que apostaba todas mis fichas a que se sentía exactamente así.

(Y el libro recién va por la mitad. Seguro que si sos mala persona y te vas al infierno, está todo lleno de fotocopiadoras.)