19.6.11

librito de domingo

Laura ahora sí quiso sacarse el vestido y se amaron como los incas dibujados en las vasijas arqueológicas y como los japoneses de ciertos grabados antiguos y como los árabes de las Mil y una noches y como un caballero y una bruja medievales y sobre todo, aunque no les hubiera gustado tener que admitirlo, como un muchacho y una chica argentinos, universitarios, de clase media, en una casa vieja de la calle San Nicolás.

Los amores de Laurita, Ana María Shua