18.6.11

no es por nada, PERO

Yo banco la rutina. Y no me refiero a rutinas aburridas y desgastantes. Me refiero a tener una rutina para la vida, para saber qué viene y no morir de desorganización. Soy partidaria de empezar el año armando una rutina lo más placentera posible para tener un caminito más o menos establecido y no tener que ir poniendo baldosas antes de cada pasito.
La cuestión es esta: de vez en cuando es necesario que algo rompa esa rutina. Y eso estoy necesitando, un quiebre chiquito, como la zucarita súper pegoteada y azucarada que aparece de vez en cuando en la caja de zucaritas (okey, es la segunda vez que uso este ejemplo) o el pedazo de chocolate gigante que mordés cada tanto en el dulce de leche granizado. Eso.
Y ponele que ahora estoy re desrutinizada porque el viernes tengo el paracial de anatomía y después muchos parciales re gordos y aterradores re seguido y estoy tan histérica y ciclotímica y ojerosa y kshjksdrgnkjsdrg como nunca en mi vida, pero eso no cuenta. Así que cuento con que finales de junio y julio hagan magia con mi vida (otra vez).