5.11.09

chaos city

Yendo.
Colgué con que había paro de subtes. Llegué con los minutos justos a la estación Medrano y ahí me acordé. Crucé para tomarme el 24, tan colapsado que me hicieron subir por la puerta de atrás. Cuando, acercándonos al centro, la gente empezó a bajar, el colectivero gritó un genial PlazadeMayoestácerradamedesvíoenCerritoyvoyhastaBelgranoporquehaymanifestación.
Great.
Me bajé. Corrientes, Lavalle, 9 de Julio, autos y gente caminando de acá para allá, rápido, sin mirar, sin pensar, no importa si te llevo puesto, si te piso, si te saco el zapato, si te pego un codazo en la costilla derecha. Llegué tardísimo.
Volviendo.
Tanta gente esperando el colectivo, que las filas eran dobles y, de las 4 paradas que hay en la cuadra, con entre 2 y 4 líneas diferentes cada una, se había formado una lombriz gigante (y doble) que abarcaba toda la cuadra.
Cuando subí, estaba casi repleto (digo casi porque todavía quedaba lugar en el pasillo del medio para pasar) a pesar de que esa es la primera parada desde que sale. Dos paradas más y fue imposible respirar normalmente. La gente subía toda comprimida y la piel les quedaba aplastada contra los vidrios. Por suerte, Macy Gray me cantaba sweet, sweet baby, life is crazy but there's one thing i'm sure of, that i'm your lady, olways baby, and i love you now and ever y eso hacía que el hecho de tener que fijarme que la puerta no me separara las falanges de los dedos no fuera tan terrible. Ahora, cuando la señora excedida en kilos y años, intentando bajar mientras rompía todas las leyes físicas de equilibrio, me dijo y querida, si nadie se mueve... casi me transformo en la increible Hulka. Lareputísimamadrequeteparió. Si en vez de venirme con tus mugrientas ironías, me pedías permiso, TAL VEZ me bajaba para que pudieras bajar sin caerte, pero si no podés darte cuenta de que estoy compartiendo este centímetro cuadrado con 28 personas más y que, aunque quiera, NO PUEDO moverme, entonces te curtís y no me muevo nada, vieja fea.
En momento así me dan tantas ganas de salir corriendo a cualquierlugar. Irme y no volver más.
Por suerte hoy está House para ahogar mi odio.