9.3.10

ahá...

Tengo hambre pero no tengo ganas de comer. Me siento mugrienta pero no tengo ganas de bañarme. Tengo sueño pero no quiero dormir. No tengo ganas de leer ni de mirar la tele. No quiero dibujar ni escribir. Ni siquiera me dan ganas de tirarme a escuchar música.
Yo no sé si es la humedad, el momento del día o un espíritu maligno, pero sea lo que sea, sería copadísimo que desapareciera pronto, porque esto de sentirme como recién aplastada por una manada de hipopótamos y elefantes no está bueno.