12.4.10

mirá vos, che

Ayer pasó una cosa rara y grata, que no voy a especificar (por cábala, viste, por las dudas). Lo chistoso (pf, RE chistoso) fue que justo el sábado estaba hablando con mi vieja sobre eso mismo. Y no es precisamente un tema usual. En fin.
Hoy me levanté de buen humor. Esos días que son copados, incluso siendo lunes.
En el colegio el de las primeras 5 horas no fue, así que hablamos con la de las últimas dos que, muy amablemente, nos cedió el paso hacia la libertad: buen comienzo de semana.
En el colectivo, mirando por la ventanilla, vi a una mujer parada por al lado de la cual pasó un tipo que la miró de una forma tan perversa e incareteable que me dio risa y a la mina también porque se tentó y miró a su alrededor a ver si alguien había visto la situación y me encontró a mí, desde mi ventanita, riéndome, y entonces ella se tentó más y yo también. El colectivo arrancó y yo me quedé tentada. Más tarde, cuando iba para jazz, me acordé y me volví a reír.
Qué lindo que es estirarse en la barra. Estaría estirándome todo el día.