4.9.10

la felicidad viene en granos

Ponele que es uno de esos días bien forros, de esos que son feos porque sí. Ponele que la mala onda te envuelve completamente, que nada te viene bien, que ves todo al revés. Ponele todo eso. Ahora suponete que te preparás un café, del tamaño que sea, no importa, lo endulzás con cuidado para que no se le vaya la espuma, te tomás la espuma dulce y tomás el primer sorbo de café caliente mientras el humito te choca la nariz: entonces está todo bien.