13.4.11

Yo sabía que la uba es la uba, después de tantos años aprendí a no querer ahorcarla, pero en el primer mes del año académico no era necesario que la susodicha se dedicara a resaltarme tan claramente que la uba es la uba. Ni hablemos de la asignación de horarios y cátedras. No hablemos tampoco de que alguien que está en un pasillo no puede informarte sobre lo que sucede al final de dicho pasillo. No hablemos tampoco de que si no se me ocurría fijarme en la columnita de la derecha de esa página a la que no tenía por qué entrar -pero que, por suerte, entré y, por suerte, me fijé-, me iba a las 8 de la mañana a constitución al pedo. No, nada de eso. Ahora, si ponen el cartelito diciendo que el teórico de 1 a 3 se suspendió, ¿qué tan complicado puede ser agregar un papelito chiquitititito, ahí mismo, abajo, al costado, arriba, donde más les guste, que diga que el de las 3 también se suspendió y me ahorre dos horas de tedio caluroso con los dos fucking libros que estuvieron recién para hoy?
Linda, yo te quiero, pero te juro que a veces te odio TANTO.