12.7.11

hola, vengo a putear

Venía guardándome las cosas negativas, venía bancándome todo, tragándome todo, respirando hondo, pensando que falta poco, que ya termina.
Pero se van todos a la mierda. Ojalá que explote el universo entero mañana y que todos mueran intoxicados con los gases de colores que andan flotando en todas las galaxias.
Lo ÚNICO que iba a pasar de bueno estas vacaciones era que me iba a ir tres míseros días a la costa con mis amigas. TRES DÍAS, nada más. El resto iba a estudiar, trabajar y dormir la siesta. Pero no. No. No.
¿Quién se va a la costa con sus amigas? No sé, yo no. Listo. Que reviente todo, empezando por la puta facultad de exactas (con perdón a todos los que estudien ahí que no tengan nada que ver con mis no-vacaciones) y siguiendo por la conchuda de mi facultad (de vuelta, con perdón de todos aquellos a los que mis vacaciones no los despeinen) que me da DOS semanas de vacaciones. DOS. DOS.
No sé si lo dije, pero deseo que todos se mueran. Y que sufran.
(Por cierto, hoy fue un día de mierda, estoy contracturada, me tomé más de un café asqueado y encontré un capítulo de un libro que no me había dado cuenta que tenía que leer. Y me enteré de que no me voy a ningún lado. Y de que no sé si voy a poder bailar en las muestras de fin de año de jazz por los forros finales).