16.11.11

CHAU

Pero chau bien. Chau de basta, ya fue, estoy absolutamente entregada (obviar aspectos sexuales).
Basta de gastritis por estrés. Basta de granitos que deslucen a mi (ex)divina y sedosa espalda.
No es mi culpa, ¿qué querés que haga? Nada voy a hacer, te mando un besote enorme y manejate.
Dejame con mi té, con mi café, con mi manzana roja, fría y que hace crunch. Dejame con mis apuntes despelotados con dibujos de zapatos traspapelados por ahí. Dejame sin novedades pero llena de cambios. Dejame con mis sandalias nuevas y mis remeras viejas.
Chau, me voy a bailar, a estudiar, a cocinar, a hablar por teléfono, a conocer al amor de mi vida (o al menos al chongo de mi verano), a juntar plata, a ordenar prioridades, a pegarle una patada en el orto a la drama queen que ya me tiene un toque infladitos los ovarios apareciendo de repente y haciendo que me ponga a llorar sobre el apunte de las ramas del trigémino.

(Cuando era chica me encantaba Thalía y me subía a los sillones con mi micrófono-desodorante y cantaba esto y esto otro, entre otras cosas, pero esas dos son como re oportunas. A Thalía también le mando un besote re grande).