1.12.11

¡holi, qué tal!

Volvimos, ¿volviste?
Está bueno esto, eh. O sea, estoy medio densa porque me volví una persona medio asquerosamente feliz y optimista. Volvió la copada que dibujaba zapatos y mujeres sexys de perfil con Regina de fondo, la que volvía de jazz cantando lo que acaba de bailar y baila mientras espera en el semáforo. 
Volvió una flaca a la que no conocía, que hace semanas que no llora, que le encuentra un lado positivo a todo, ese lado que antes tenía que venir de afuera.
En fin. Me da asco leer lo que escribí, estoy empalagosamente bien, así, conmigo. 
Me volvieron a entrar dos jeans que no me entraban. Mañana no me tengo que levantar a las 6. 
Tengo una playlist para hacer un show en vivo en mi living (esos shows de micrófono-desodorante, remeras y shortcitos que hace mucho me quedan chicos y peinados según la canción).
Y estoy tan bien que no puedo dejar de escribir. Qué hija de puta. 
Que alguien venga y me ponga triste de una trompada.