27.2.12

hoy es como si fuera domingo

Te tomás un té. Pensás en el drama de mañana, te preocupás, soplás la preocupación, soplás el té y seguís tomando. Mirás un capítulo de Desperate Housewives para olivdarte un poco. Otro té más.
Pensás en el drama de mañana, en el drama de los últimos días, en los dramas que estén por llegar.
Querés creer que sos especial, súper especial, oh sí, la más especial de todas. Pero no, tus dramas son muy parecidos, seguramente, a los de miles otros como vos o no tanto como vos. Estaría bueno que tus dramas fueran únicos, súper mágicos, irrepetibles, pero no bombón, te tocaron esos dramas por sorteo, como a montones de otras personas. Deal with it. 
Y entonces ahí vas, terminándote tu té, pensando en que la próxima taza podría ser de café en vez de té, pensando en que mañana va a llover y en qué te vas a poner para ir a laburar, pensando en que podrías temrinar de escribir eso que tenés empezado, qué sé yo, pensando un montón de cosas que a nadie le importan porque todos las piensan.