30.4.12

cosas del frío que no tiene sentido

Imaginate una biblioteca con muchos estantes. En cada estante hay una cosa que no entendés o algo en lo que todavía no caíste. Está todo estable porque cada cosa tiene su propio estante. Bien.
De pronto llueven cosas que no entendés y más cosas en las que no podés caer, entonces todas las otras cosas que estaban no tienen más remedio que irse entendidas y caídas, así que igual de de pronto, entendés cosas y te cierran cosas y los estantes pasan a estar ocupados por otros asuntos y quizás por alguno de los que ya estaba que no se fue. Eso es algo sin sentido que me estuvo sucediendo desde hace un par de días. 
Además tengo moquitos y la nariz paspadísima y respiro con la boca abierta a veces y parezco medio oligofrénica. Y estuve todo el día exigiendo mis pañuelitos de los Looney Toones, lo cual potenció mi look de oligofrénica. 
Puedo usar todos mis zapatos nuevos de invierno. Y mis camisas nuevas. Y mi campera de jean. Soy tan materialmente feliz. 
Hablando de ropa y de cosas que me quedan divinas, claro, ahora entiendo cómo fue que engordé tanto el año pasado: todos mis días eran como este fin de semana. Estaba sentada estudiando, a lo sumo iba a caminar un rato o bailaba un par de temas. Cursaba tres veces por semana, iba y volvía en bondi. Mi única actividad física era jazz una hora y media por semana. Este finde fue medio finde-foca y me siento un iglú (por el frío y por lo redonda), imaginate todo el año así. Horrrrrrrrrrrror. 
Así que bueno, nada. Tengo muchísimo para leer, lógicamente no voy a llegar, cuéntenselo a mis ayudantes porfi. Igual nadie va a llegar, ellas tampoco, jáh. Igual estoy aprendiendo cosas muy piolas sobre el funcionamiento del mundo, eso garpa, viste. 
Ah, pará, guarda con esto: Mr. Cortado en Jarrito el otro día me preguntó si tenía novio y anteriormente se acercó a mi mesa a saludarme con un beso. Y hay miraditas (que me tienen medio harta) y sonrisitas y palos y cosas así, así que voy a seguir suponiendo que simplemente es un lento, un caracol con renguera, una tortuguita con yeso, un elefante embarazado o alguna cuestión del estilo, y voy a seguir yendo súper linda y le voy a seguir sonriendo con mi mejor sonrisa... ¿no que sí? Igual, finalmente, en la facu tengo a dónde mirar (ah, de repente era Georgina). 
Ah, ayer comí comida china. No en un living ni al lado de una estufa, sino en un lugar de comida al paso del barrio chino en una mesita de afuera (de ahí el resfrío) con mis amiguis. Y claramente nadie me invitó, de hecho invité yo, pero bueno, e' lo que hay.  
Chau, me voy con mis moquitos.