8.7.12

empalagosa al mango

Siendo hoy 8 de julio de 2012 y habiendo pasado 19 horas con 32 minutos y quién sabe cuántos segundos desde el comienzo de este día, vengo a decir que hace mucho que no me sentía tan bien porque sí.
Porque antes de entrar a bañarme me miré en el espejo en ropa interior, despeinada y con el delineador corrido y pensé flaca, qué linda que estás.
Porque hoy hice reír a mi mejor amiga en el medio de un círculo vicioso de bajón y chocolate de mala calidad y la obligué a salir a caminar y a comprar sopitas Knorr light de su gusto preferido. 
Porque en vez de tener 4 opciones de salida y que se me cancelaran las 4 al hilo, tenía una que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra, que se confirmó.
Porque ayer me quedé con las chicas jugando a la podrida (o a las bazas, según quién lo explique) hasta las 5 de la mañana escuchando Shakira y tomando café con leche. 
Porque el viernes empecé a leer el último libro que me compré de mi autor preferido y en cada oración recordé por qué es mi autor preferido.
Porque existe la posibilidad de que consiga entradas gratis para el cine jueves por medio para ir con mi amiga del laburo y porque el jueves vimos A Roma con amor y yo amo a Woody.
Porque todavía tengo ropa interior por estrenar.
Porque encontré en Pretty Little Liars mi nueva serie superficial. 
Porque pinté un estante y quedó hermoso. 
Porque me encanta el frío y mi ropa nueva de invierno y mis botas nuevas y levantarme al mediodía.
Porque desde hace muchos meses puedo seguir diciendo que, a pesar de todo, estoy bien por mí y para mí.