9.1.13

Basta. Basta de mesetas, por favor. Una vez dejé de ver a un pibe porque era chato. Me alejé de amigas que me resultaban chatas. Puedo sonar arrogante, soberbia, whatever, no me importa, pero no lo soporto más. No pasa nada. Nada de nada. Está todo bien y punto. Todo tranquilo. Nada entra, nada sale. No lloro, no me muero de risa, no espero histérica por ver a nadie, no me pongo nerviosa por ninguna situación especial, no me emociona pensar qué me voy aponer al día siguiente. Todo en equilibrio. Todo estático. Si una célula está en estado estacionario quiere decir que está muerta. No quiero estar muerta. Quiero algo. ALGO. Quiero irme de vacaciones a la playa y encontrar una botellita en el mar con una beca para estudiar en Japón. Quiero conocer al amor de mi vida en una parada de colectivo. Quiero que mi perra hable. Quiero que pongan un outlet de Paruolo en la esquina de mi casa. Purpurina, magia, lluvia de corazoncitos, estrellitas de colores. La puta madre. ALGO.