1.6.13

No hay tal crisis.
Saber, tener una certeza, estar absolutamente convencida de algo, es exactamente igual que pensar que una sabe, a pesar de ser consciente de que existe la posibilidad de que eso que no sabe en realidad no sea eso que una sabe.
Pero que se yo, la certeza está buenísima y es lo suficientemente tranquilizadora como para seguir tomando café con vainilla y leyendo neoplasias.