22.7.13

Bardeé. Mal.
Bardeé de la manera hagas-lo-que-hagas-bardeaste.
Tanto que no me alcanza nada. Tanto que la impotencia me vuelve pelotuda, ojerosa,
desganada, vieja, como-hace-dos-años, punto de partida. Sólo que esta vez si bardeé yo.
Y no sirve. Ni llorar, ni putear, ni gritar.
Tengo el talento de sabotear todo (todo, todo, todo)
lo que me hace bien.
Todo.