24.10.09

felizmente intrascendente

Raro, muy raro. Pero genial, muy genial.
Yo creía que no podía hablar de lo que pasaba, aunque no pasara nada. Estaba gratamente equivocada.
Nena, tengo que hablar con vos. ¿De qué? De esto. ¿De qué? De nosotros. ¿De nosotros? Sí, quiero saber si te lo estás tomando en serio porque- No, no me lo estoy tomando en serio. Bueno, porque para mí no es algo serio y tampoco te quiero joder. No, quedate tranquilo, no es serio.
Mirada. Beso. Beso. Beso. Sonrisa. Sonrisa. Sonrisas.
Después de eso me dijo casi-cosas-lindas (inédito hasta entonces) y los besos fueron tan dulces que al café no le pongo más edulcorante por una semana.