27.10.09

hora de brujas


Cuando era chiquita había un momento del día, más o menos entre las 6 y media de la tarde y las 8 de la noche, en el que todo mi mundo se volvía gris y a mí me inundaba una angustia espantosa. Casi siempre lloraba bastante y cuando me preguntaban qué me pasaba respondía que no sabía, y de verdad no sabía.
Mi viejo me decía que era la-hora-de-brujas. Me explicaba que en ese punto del día, la glucosa y no-me-acuerdo-qué-más en la sangre disminuía mucho y entonces uno se ponía triste o se sentía como la mona.
De a poquito el bajón dejó de hacerse presente, pero para mí la-hora-de-brujas siempre fue la-hora-de-brujas y me tranquilizaba sabiendo que si alguna vez volvía a sentirme así, no era que yo era una enfermita con problemas, sino que son cosas que pasan. Y son cosas que pasan, porque últimamente me estoy sintiendo bastante embrujada en el horario brujero.
No tengo ganas de hacer nada, nada, nada pero nada de nada. Nada. No puedo concentrarme para estudiar, no quiero leer, no quiero mirar películas, no quiero hacer zapping, no quiero escribir ni dibujar, no quiero jugar a ningún jueguito, no quiero caminar, no me quiero bañar, no quiero tomar café, no quiero tirarme a escuchar música, no quiero dormir. Todo me viene mal, cada cosa que me dicen me parece la gilada más grande del siglo, nada me causa gracia. Es como si estuviera atrapada en mi cuerpo y lo único capaz se hacerme sentir bien fuera destrabarme y escaparme por mi ombligo o por una narina o por algún poro. Quiero revertir la mutación que experimenté en algún momento y dejar de ser criaturaasquerosa para volver a mi estado de personanormal.


¡malditasbrujas!