30.12.09

¿tan típica ibas a ser?

Y bueno, qué le vamos a hacer.
La cosa es que hasta hace un ratito pensaba en poner acá mi montoncito-de-cosas-2009, pero cambié de idea. Mi montoncito está reposando cómodamente en los renglones de mi diario y ahí se va a quedar. Igual, sin especificar los porqués, digo que este fue un año de puta madre, intenso como pocos, repleto de cambios de todos los tamaños, colores y sabores, que lo disfruté enormemente y que lo hice mío y lo usé hasta desgastarlo. De todas las miles de cosas que (me) pasaron este año, solo dos fueron chotas, y ni siquiera del todo, por lo que el balance en mi diario quedó jodidamente positivo.

Chauchi, 2009. Te guardo en una latita de té de Londres.
Holi, 2010. Te recibo con un diario nuevo que forré con dos hojas de revista y quedó genial y con una agenda de Maitena que está buenísima. Con semejante recibimiento, más te conviene que seas copado. Se me ocurren varias cosas, pero no voy a pedirte nada en particular, sólo voy a relajarme y a sonreir y voy a hacer chinchín cuando corresponda. Voy a subir a la terraza y voy a quedarme hasta que se acaben los fuegos artificiales y voy a esperarte re bien predispuesta, sin más pretenciones que que no seas conchudito, que te pongas media pila y saques de tu valija muchas cosas buenas, geniales, nuevas, inesperadas, planeadas, soñadas, inventadas...