22.1.10

OH SÍ!

Después de un agradable almuerzo con Mejor Amiga y un amigo más, había decidido dejar la compra de libros para mañana, porque el calor hacía que sólo quisiera quedarme refugiada debajo de mi aire acondicionado.
Sin embargo, a eso de las 5:30, el calor ya no era tan horrible y el sol no pegaba tanto. Sumado a esto, mi madre andaba dando vueltas por el centro, así que la convencí de que mis motivos eran extremadamente nobles y hacia allí me encaminé.
Ahora estoy atravesando, por decirlo de alguna manera, una especie de orgasmo intelectual. No me compré 10 libros como quería, pero fue simplemente porque mi madre me prometió encontrarme 5 novelas que tiene quién-sabe-dónde y que asegura que me van a encantar. Entonces tuve que comprarme 6 libros. Tengo al lado mío una hermosísima pilita de 6 novelas cuyos lomos de colores me miran y me dicen hola, no sabés lo feliz que te vamos a hacer, y yo les digo sí chicos, ya lo sé. Encima hay sólo uno que parece medio nuevito. Los demás tienen las hojas amarillentas en mayor o menor grado, algunas puntitas dobladas, los lomos medio gastados, esa tipografía que sólo tienen los libros viejos y usados.
Veamos, mis adquisiciones librunas son:
El puñal de Dido (este es el relativamente nuevito que dudé en comprarme porque además es de Planeta y Planeta le publicó un libro a Cumbio, con lo cual perdió todo mi respeto, pero ese título me pudo y además los protagonistas son dos profesores de literatura).
La mujer del médico (una mina que va a París a encontrarse con su marido para su segunda luna de miel y se enamora de un tipo 10 años más joven, grr).
Laura (sólo sé que es un policial y parece bastante copado).
La luna se ha puesto (lo agarré a último momento, cuando estaba saliendo, porque es de las primeras ediciones de Seix Barral y me encantan las hojas y ese color medio cremita, medio beige de la tapa. Y además salía cinco pesos).
Café Berlín (creo que se trata de historias de un cabaret en Berlín durante la década del '30 y en la tapa hay un dibujo de una pierna con una media de red roja. De todas formas, si tiene 'café' en el título, es razón suficiente para que lo compre).
Noticias de la tarde (de esos best sellers que te meten todo en uno, asesinatos, engaños, viajes, un poco de cursilería).

Ahora puedo estar tranquila y terminar de engullir Las viudas de los jueves sin más preocupaciones.