26.1.10

tengo calor

HACE calor. MUCHO calor.
Parece que en Córdoba hay sequía, que no llueve desde septiembre. Parece que el golf está amarillo porque no se puede regar, que los árboles dan frutitos diminutos, que los ríos son casi caminos de tierra. Parece que hay que bañarse un día por medio muy rápido, que es convieniente no comer cosas como rúcula, radicheta, albahaca y lechuga porque se gasta mucha agua en lavarlas. Parece que hay que hervir los fideos y el arroz con agua mineral. Y el café y el té y el mate también se hacen con agua mineral. Todo eso. Pero no me importa. Yo voy igual. Me paro en el medio de la ruta y hago la danza de la lluvia. Va a llover. Y si no llueve, me voy igual. Las hamacas no se secan y los cielos-súper-estrellados tampoco.

Parece que acá mi vida se volvió bastante monótona, pero ojo, es una monotonía copada. Leer, tomar café, ir a jazz, mirar películas, escribir las estupideces que se me ocurren, tirarme en la cama a escuchar música, ver a las chicas, dormir. I like it.