4.5.10

puaj

Odio despertarme muy temprano después de haber tenido un mal sueño. Pero no una pesadilla sino uno de esos sueños que te angustian y te dan ganas de llorar. Además no tendría por qué haber soñado eso. Muy mal.
Y odio más todavía que la angustia me persiga la mitad del día. Pésimo.
Hoy me acuesto y sueño con Johnny Depp, zapatos, chocolate, café y Londres. Jáh.