5.2.11

Me di cuenta de lo desconectada que estaba hoy, sentada en el el jardincito, cuando recordé mi casa pero demoré como medio minuto hasta acordarme de las calles de alrededor. Bien. Y eso que dije que no era mi intención desenchufarme así, peeeeeeeero bueno.
En otras noticias (bancáááá), el ejército de polillas ha retrocedido, liberando el territorio de mis noches.
Blanca, que es la perrita, que también es un poco suricata y un poco pajarito, es adicta al queso. Come queso de rallar, queso fymbo, queso de cabra, queso de campo y queso quartirolo. Y le encanta el queso crema y el pan embebido en leche. Y las galletitas de sésamo.
Les gané 5 pe a mis viejos jugando al boggle.
Mi nueva ensalada preferida es una de rúcula, lechuga arrepollada y pera con sal, oliva, aceto y salsa de soja, lo cual me hace más snob de lo que era, que igual creo que no lo era tanto, pero ahora evidentemente lo soy. Porque además también probé la tuna y me encantó aunque no tenga personalidad propia y sea una mediocre que se quedó a mitad de camino entre el kiwi y la sandía.
Y mi nueva serie favorita es Grey's anatomy, pero sh, que House no se entere.
Y ayer fui al cine a ver Enredados. Por tercera vez. Y, por tercera vez, cuando el camaleón le mete la lenguita en el oído al flaquito para despertarlo, casi me hago pis.
Y claramente no tenía nada para decir, pero estar acá me da ganas de escribir así que escribo lo que se me ocurre, lo cual es bastante obvio. Y como ahora ya escribí, me voy a bañar. Y después a leer o a mirar Grey's anatomy o a sentarme afuerita a escuchar música y a pensar en que extraño banda a mi novio y en cómo lo voy a estrujar cuando venga y en lo goma que me volví.
Feliz febrero.