13.9.13

¿Sabés qué? Encontrarte con lo viejo sólo tiene sentido si vas a sacar algo bueno para lo nuevo.
Si no es mejor dejar que se diluya, que no ocupe más lugar, que sea tan volátil como debió ser siempre.
¿Para qué te vas a arrepentir y a cuestionarte cosas que ya hiciste, ya dijiste, ya sentiste, ya pisaste?
¿Para qué te sirve buscar en lo viejo explicaciones para lo nuevo? Es obsoleto, por suerte. Por suerte y por pilas y energía y vueltas manzana y madrugadas pensantes y viajes en bondi.
Que esto se explique con esto mismo, que sea así porque sí, porque vale la pena que sea así, como es, como tenga que ser. El resto no importa, fue, quedó en la cajita -cajota- naranja, que por algo está abajo de la cama.