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17.2.10

(carita feliz)


mi banco, mi árbol, mi calle

Si hay algo mejor que no hacer nada más que caminar, escuchar música, comer, dormir y mirar las nubes en un lugar que te encanta, es caminar, escuchar música, comer, dormir y mirar las nubes en un lugar que te encanta con una amiga.
P. se fue hoy a la mañana y esta semana no pudo haber sido más copada. Nos acordamos de cosas de la primaria que habían estado tapadas en lo más profundo de nuestras memorias, nos reimos de idioteces, caminamos por la calle cantando Chicago, nos sacamos una foto en la puerta del boliche donde fuimos a bailar cuando estuvimos de viaje de egresados en 7mo y pasamos por el hotel donde estuvimos alojadas, caminamos 16 km por la ruta con la panza al aire al compás de Yo soy tu maestro, miramos películas en la laptop, pasamos un día entero tiradas entre la cama y el jardín diciendo pelotudeces y sólo salimos al centro vestidas como ridículas (la onda era que la que menos combinaba ganaba) para que yo pudiera ver al verdulero y cada vez que decíamos verdulero, nos reíamos. En fin, esas cosas que te pasan con tu mejor amiga y que cada vez que lo vivís te rellena el alma (?). Tan bien la pasé y tanto lo disfruté que no me molestó que se fuera porque el tiempo que estuvo lo re aprovechamos.

Y las tormentas son lo más y andar en bicicleta un día nublado con el viento que te hace pum-pum en la cara te da muchas ganas de vivir.

Y me compré un strapless re lindo.

9.2.10

Así como arreglado de improviso, mañana a la noche llega P, una amiga de esas íntimas que te contagian alegría a penas las ves venir de lejos. A P la conozco de la primaria y también compartí con ella la secundaria, aunque en cursos distintos. Nada, estoy contenta.
Lo que no me gusta tanto es tener la oreja quemada, porque me arruina el tostado que había logrado con tanto esmero poniéndome protector cada 6 canciones y dándome vuelta como un omelette. O sea, está roja como un tomate.Y además me arde. Y me di cuenta de que hago analogías con la comida todo el tiempo, las sierras me pusieron voraz y no puedo parar de tomar café.