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23.1.14

Dormir con ventilador y brazos que te aprietan alrededor.
Vestiditos.
Helado de volta triplemente orgásmico.
Pintarte las uñas de los pies para que se vean con sandalias (nuevas).
Bares con sillas afuera en todas las cuadras.
Colores claritos.
Perder por los poros cosas que antes eran necesarias y ahora de pronto solamente pesan.
Planear el año.
Melón, cerezas, duraznos, uvas.

26.5.13

Puede que sea por todo junto o por nada en particular.
Entonces está todo realmente bien. No me dan ganas de dar vueltas, tengo ganas de gritar a los cuatro vientos todas las cosas copadas, la lista que se va haciendo cada vez más larga y que, a medida que se alarga, alarga mi sonrisa.
El pibe se adaptó a mis horarios, y los banca. Y quiso conocer a mis viejos sólo para poder venir a hacerme café mientras estudio. Y me quiere ceder su escritorio para estudiar en su casa.
El pibe me va a comprar medialunas y me lleva el desayuno a la cama.
Sabe qué decir, cómo decirlo, dónde tocar y cómo tocar.
Sabe hacerme reír. Mucho.
Me hace sentir flaca, flaquísima.
Me acompaña a mi casa desde la suya.
Me hace masajes.
De nuevo, sabe hacerme reír.
Me abraza y juro que es una burbuja, que afuera no hay nada.
Me llena de ganas de escribir, de dibujar, de bailar.
Hace que no me de vergüenza comer adelante suyo.
Hace que llegue a mi casa con ganas de ponerme a estudiar, a pesar de haber dormido 3 horas.
Hace que no me de vergüenza salir con un pibe 3 años más chico.
Hace que siempre tenga ganas de estar un poco mejor.

17.5.13

congelame la imagen

20:30. La cabeza no te da más, decidiste dejar de estudiar. No tenés hambre suficiente como para ir a buscar comidita, no tenés ganas de moverte.
Te ponés las medias gruesitas, buzo y campera, pantalón de piyama.
Suena John Mayer. Agarrás ese best seller que te tiene atrapadísima.
Te servías un vaso de Clight de pera. Pensás en ese te quiero que dejaste flotando la noche anterior.
Pensás en los cambios que van por la vida haciéndote acordar que se vienen.
Pero es buenísimo, porque no tenés que hacer nada, porque el día terminó pero falta muchísimo para que empiece el día siguiente.

1.5.13

Pasa que es feriado y los feriados son como los domingos y yo amo los domingos. La gente los odia y yo los amo porque son como paréntesis. La gente los odia porque al día siguiente es lunes y porque los lunes empieza la rutina y la gente odia las rutinas. Yo amo la rutina. La mía, al menos.
Pasa también que estamos en época de cambios, oh sí (igual, ¿cuándo no?). Pasa que tengo la cabeza llena de colores, porque todo lo que pienso se divide en un color diferente según el tópico (hola sí, tengo un problema con la organización, las estructuras y los post it). En naranja pienso que este año no hubo saludos de cumpleaños incómodos, desubicados, ni de ida ni de vuelta, y tampoco los va a haber. En verde pienso que la distancia no hace nada malo si no tiene una base de cosas malas previas. Pienso que me cambiaron todos los paradigmas que tenía sobre la gente que me rodea, que las relaciones que valen la pena se sostienen aunque sea poniéndose al día por teléfono, aunque sea compartiendo un desayuno de a tres en el medio de las rutinas en el bar que hace 7 años se convirtió en "el bar de siempre", o una picada vegetariana un domingo a la noche. Pienso que los planteos perdieron sentido hace mucho. En azul pienso que ya no me molesta acordarme seguido de vos, porque estoy convencida de que sos un recuerdo que está buenísimo como recuerdo. Pienso que no hay cartas ni saludos, ni despedidas ni duelos ni llegadas inesperadas ni culpas ni nada de nada, porque así es como realmente tiene que ser. En rojo pienso que dejar algo no necesariamente implica no ser lo suficientemente buena, sobre todo si ese algo no es definitorio sobre eso en lo que me importa ser buena. Pienso que soy lo bastante estructurada como para darme el lujo de romper, de vez en cuando, con los ángulos rectos y las líneas paralelas. En violeta pienso en que, absolutamente fuera de mi control, se me pone la piel de gallina cuando me llegan mensajes que jamás pensé que iban a tener ese efecto. Pienso que alguien se encargó de despedazar una buena parte de mis prejuicios, barrerlos con una escobita y tirarlos al mar. Pienso que el hecho de estar saliendo con un pibe más chico se compensa con el hecho de que tenga una espalda grande que hace que sus abrazos sean una cápsula del tiempo y una voz tan vital que hace que hablar por teléfono no sea incómodo. Pienso que tengo ganas de soltarme el pelo para alguien, de ponerme perfume, de reírme, de caminar por la calle de la mano, de cocinar, de leerle párrafos del libro de parasitología y que no entienda nada, de ver un partido. Pienso en lo genial que es que alguien quiera ser parte de mi vida, que quiera ir a buscarme a la facu para ir a almorzar o a jazz para que no vuelva sola por un pasaje turbio, que les hable de mí a sus amigos y a su abuela, que adore a mi perra (y que mi perra lo adore a él). Pienso en lo genial que es que se preocupe por que yo no me contracture cuando quedo arriba y que me cambie, que tenga fuerza para alzarme y que me diga no pesás nada, flaquita, que se haya acostumbrado a mis ojeras permanentes, a mis horarios psicóticos, a los no puedo, tengo que estudiar, que me regale Butter Toffies. En amarillo pienso que hay demasiadas cosas para solucionar, que no puedo sola (pero que no está mal no poder sola con todo) y que, por suerte, esta vez, no estoy sola. Pienso que no poder perder la rigidez cuando bailo no es casual, pienso que las comparaciones no sirven y no las puedo evitar, pienso que no veo la hora de volver a terapia.
Siento que, seguramente, hice algo bien.        

28.4.13

Lo bueno de todo este estrés, además de que me gusta, es que de pronto, el día previo a rendir, cuando debería estar más que desquiciada, me levanto a las 5:15 y llueve y el café me sale riquísimo con una espumita genial y Norah Jones suena particularmente bien y en el resto del mundo se escucha silencio y después me agarra hambre y me hago otro café y como arrocitas con Oli, que se rasca mucho la oreja, y pienso que para ir a rendir me voy a estrenar una de las remeras que me regalaron para mi cumpleaños y pienso que hay mucho que, desde hace mucho, va queriendo.

30.3.13

La increíble genial sensación de poder volver a decir estoy saliendo con alguien.
Decidir si me dejo llevar o si me mantengo firme un tiempo más.
Qué le cuento y qué no.
¿Es muy rápido?
Volver a casa sonriendo.
Estar relajada.
Contarles a mis amigos cosas nuevas.
Reírme. Mucho.
Hacer comparaciones y que empiece a ganar el equipo nuevo.
Soy tan minita que no lo puedo contener. Hago tratos conmigo misma que claramente se me van al carajo porque soy una debilucha que se le regala a cualquiera que la invite con medio kilo de helado de dulce de leche tentación (ese que tiene dulce de leche de verdad) y que hace que algunas canciones parezcan como reinventadas. Soy tan minita que con sentir que no tengo que hacer nada para gustarle, estoy hecha, Porque no tengo que hacer nada. Soy muy minita, caprichosa, insegura, mandona, camionera, vergonzosa, lentita y adicta a las películas de animación. Y le gusto así.

6.12.12

Estoy en un estado de éxtasis emocional, mental y ficcional, generado por el hecho de haber aprobado mi segundo final del año, una semana después de haber dado el primero, contra todos los pronósticos de la gente que piensa que para dar un final necesitás 30 días, haciéndome destinataria de vocativos tales como máquina, bestia, hija de puta, y recibiendo consejos tales como ahora te vas de joda y no parás hasta el lunes o este es el momento para que vayas a fumarte uno a la costanera. Esto sumado al hecho de que elpibequemegusta estuviera sentado de casualité con un grupo de gente en la facu cuando yo volvía de ver mi nota  y que nos quedáramos hablando un ratito y que después, estando yo con una amiga en la biblioteca haya pasado el susodicho a insultarme envidiosamente y a preguntarme nomeacuerdoqué mientras me hacía un intento de masaje en la espalda que duró no más de 5 segundos (por eso no me acuerdo qué estaba diciendo). Y en el laburo me compraron una birra muy helada para festejar cuando cerramos. Todo esto da como resultado que yo me sienta una diosa griega, romana, latina, china y que de pronto mi lista de cosas para hacer sea ordenar ropa, averiguar sobre la ayudantía que me muero por hacer, ir a cebarles mate a las chicas que tienen que rendir, buscar una excusa para pasar por la facu cuando esté elchicoquemegusta  leer la pila de novelas acumuladas y tomar sol en el balcón. Y elegir qué me voy a poner para ir a ver a Norah.
Creo que tuve un orgasmo. Chauchis.

2.12.12

No.

No porque no podía y ahora no quiero.
No porque no tengo ganas.
No porque tengo sueño.
No porque tengo que leer.
No porque están dando Criminal Minds.
No porque están dando Mean Girls.
No porque tienen que venir los de Coto.
No porque Olivia se queda sola.
No porque vienen las chicas.
No porque voy a la terraza a mirar aviones.
No porque me da fiaca.
No porque voy a ver a Norah.
No porque salgo.
No porque se me enfría el café.
No porque me tengo que ir a hacer las manos.
No porque estoy ordenando.
No porque voy a dibujar.
No porque no. Porque no y punto.

9.9.12

de mañanas de domingo

Quiero que sea ahora por mucho tiempo. Que no avance el día, que no pasen los colectivos, que todos estén durmiendo, que queden cosas geniales para estudiar, que no haga tanto frío, que queden muchos cafés.
Quiero seguir teniendo ganas, seguir con el olor a recién lavado en el pelo, que la otra que vive en mi cabeza esté tan relajada y no histérica.
Quiero que siga pareciendo que todo está bien y que va a estar mejor porque así tiene que ser y no podría ser de otra manera.
Rise and shine.

28.8.12

agosto y chau

Chau y agosto porque agosto se termina junto con esta semana. Y no es que haya pasado particularmente rápido porque, al fin y al cabo, todas las cosas "pasaron rápido" cuando las mirás después de que pasaron, aunque no hayan pasado particularmente rápido, como agosto. Por alguna razón es raro que se pase agosto. Hace ya como 4 años que en agosto siempre pasan cosas concretas que resaltan con resaltador fucsia agosto. Este agosto no fue nada concreto, pero se ve que agosto se acostumbró a ser especial, no soporta no tener algo. Esta vez me tiró variedades de sensaciones que ya conocía y que en este mes se me metieron por el ombligo y me dieron vuelta enterita. Por ejemplo: libertad. No es que no me sintiera libre antes, sino que si me sentía libre o no no era algo que me planteara. Ahora de repente sí, y no es que me lo planteo, es que se me aparece. Se me apareció la primera vez yendo en bondi a la facu, en el reflejo de la ventanilla mientras escuchaba un tema de Norah Jones o de Alicia Keys o de alguna de esas bonitas.
La libertad incrustada en la rutina.
Purpurina.
Como comer helado de dulce de leche con dulce de leche de verdad y no engordar (mucho). O sea, hacer lo que te hace feliz y ver que te sale todo (relativamente) bien. O sea, elegir (casi) todo lo que te llena, cortarlo con una linda tijera, hacer un buen collage y que ese collage sea tu rutina. Que tu rutina sea tuya y que te haga feliz. Tener la libertad de elegir cómo estar bien y estar yendo a algún lado (donde puede que seas más feliz áun), todo a la vez. Y darte el lujo de llorar algunos días porque sí o por algo, y saber que igual al día siguiente el café y el delineador todo lo solucionan. Y si no el camino musicalizado hasta la facu. Y si no la facu, de ahí no pasa. Y eso también: que el bajón, cualquiera, no pase las puertas de la facu (ya no). Ver que, de a poco, vas haciendo tu pocito en el almohadón gigante que es la facu, después de tanto suponer que estabas colgada de una palmera. La libertad de encontrarte y potenciarte mientras dejás de amoldarte a las cosas para empezar a obligar a las cosas a amoldarse a vos. La libertad de poder hacer todo eso a carcajadas, sacándote fotos sobre tacos de lo más sensuales.

6.8.12

todas son correctas

Dada una determinada situación, podés
a) suponer muchas cosas
b) imaginar muchas cosas
c) creer muchas cosas
d) autoconvencerte de muchas cosas
y todo eso está bien, podés vivir con eso, podés estar bien con eso e, incluso, podés estar muy bien con eso.
Pero cuando e) te das cuenta de cómo son las cosas, sonreís, te quedas tranquila y te tomás otro café. Ya está, no hay vuelta que darle, está todo bien por el sólo hecho de que sabés (saber de tener certeza, de no dudar) eso que antes adivinabas.

15.7.12

y de pronto

Tengo un secreto. Un gran secreto. O ni tan gran, pero el hecho de que mi mejor amiga no lo sepa lo hace muy grande. Me gusta tener un secreto, hacía mucho que no tenía uno, o al menos uno así.
Y es un secreto que no me había imaginado. Ni siquiera cuando lo creé. Y es un secreto que se sumó a la inmensa pila de cosas que me gustan, como el té de La Virginia de frutas tropicales o como las Bic Glam, que tienen brillo y escriben muy finito. O como mi cuaderno nuevo o como mis 3 remeras nuevas. O como que estoy flaca linda. O como que estamos en la mitad del año y estoy pensando que está siendo un gran año, diría que el mejor en mucho mucho mucho tiempo, pero falta una mitad entera y no la voy a quemar diciendo nada.
Pero hace frío, está nublado, hay mucho té, muchos capítulos de Pretty Little Liars, un gran secreto y un apunte esperando por mí. Gol. Golazo.

8.7.12

empalagosa al mango

Siendo hoy 8 de julio de 2012 y habiendo pasado 19 horas con 32 minutos y quién sabe cuántos segundos desde el comienzo de este día, vengo a decir que hace mucho que no me sentía tan bien porque sí.
Porque antes de entrar a bañarme me miré en el espejo en ropa interior, despeinada y con el delineador corrido y pensé flaca, qué linda que estás.
Porque hoy hice reír a mi mejor amiga en el medio de un círculo vicioso de bajón y chocolate de mala calidad y la obligué a salir a caminar y a comprar sopitas Knorr light de su gusto preferido. 
Porque en vez de tener 4 opciones de salida y que se me cancelaran las 4 al hilo, tenía una que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra, que se confirmó.
Porque ayer me quedé con las chicas jugando a la podrida (o a las bazas, según quién lo explique) hasta las 5 de la mañana escuchando Shakira y tomando café con leche. 
Porque el viernes empecé a leer el último libro que me compré de mi autor preferido y en cada oración recordé por qué es mi autor preferido.
Porque existe la posibilidad de que consiga entradas gratis para el cine jueves por medio para ir con mi amiga del laburo y porque el jueves vimos A Roma con amor y yo amo a Woody.
Porque todavía tengo ropa interior por estrenar.
Porque encontré en Pretty Little Liars mi nueva serie superficial. 
Porque pinté un estante y quedó hermoso. 
Porque me encanta el frío y mi ropa nueva de invierno y mis botas nuevas y levantarme al mediodía.
Porque desde hace muchos meses puedo seguir diciendo que, a pesar de todo, estoy bien por mí y para mí.  
  

26.6.12

una genia la piba

Modestia aparte, porque la piba vendría a ser yo.
Es buenísimo esto: podría haberme ido a la mierda, pero no. Acá estoy, como siempre, con mi lencería súper sensual traída de Londres y de París, con mis botas nuevas, usando minifalda para ir a laburar, haciendo trueques de ropa con la hermana de mi mejor amiga, levantándome a las 6 para estudiar y disfrutándolo como jamás me hubiera imaginado.
Horriblemente goma igual, ¿te das cuenta? De repente esto es el blog de un personaje de Cris Morena. Bah, no, porque mis viejos están vivos, yo sé quiénes son y no están en algún lugar lejos.
Pero bueno, casi.
Me voy a estudiar neuro. Buen flash.
¡La radio está re buena!

21.6.12

tkb

Yo pensé que era una gran mentira de la gente demasiado positiva, pero no. O sí y de repente, sin darme cuenta, yo entré en la categoría de gente demasiado positivo. Cuestión que era una gran mentira eso de que si te mentalizás las cosas funcionan. Hasta que dejó de ser mentira, no sé muy bien cuándo. Si estoy determinada a tener un buen día, va a ser un buen día, ¿entendés? Y es. Ponele, ayer estuve estudiando todo el día y se me quemó la cabeza, pero a la noche me pinté las uñas con mi mejor amiga y comí un plato re grande de fideos con manteca y mucho queso, bailamos y cantamos laura no está, laura se fue, menea para mí y la colorada, pegamos en mi pared un vinilo divino que me compré en la feria de puro diseño y el chico que le gusta la invitó a encontrarse en el bondi hoy a la mañana para ir juntos a la facu. Hoy me enteré de que el pibe que me gusta es un pirata mal que, encima, está en una etapa de descoque poco sano. Imaginate. Y me enteré mientras él lo charlaba con otro chico, a las 9 de la mañana, después de saludarme a mí. Y después me lo confirmaron. Mi amiga del laburo se sentía muy mal y la mandamos a la guardia, con lo cual me quedé sola gran parte de la tarde, con mucho para hacer y las manos muy sucias. Y ¿sabés qué? Estuve así :) todo el día, incluso con el fantasma del parcial que tengo el 4 dándome vueltas y diciéndome ¡bu! todo el tiempo. Creo que es posible que sea una persona positiva, de pronto.
Y creo que también es posible que, de alguna manera, esté más flaca. Guau.

29.5.12

es buenísimo

Estás tomando un café, escuchando la radio, y te das cuenta de que cuando pensás un poquito en antes es como si hubiera sido otra vida, y no sólo otra vida, sino otra vida vivida por otra persona. No eras vos, no era tu vida. Pero sí. Y pasó menos de un año. Y es buenísimo que de repente los problemas sean tan otros y las soluciones tan encontrables. O no, pero que no sean tedios. No sé. Eso, me parece buenísimo. Y se terminó el café.

22.4.12

mirá cómo funcionan los 20

Me arreglé las manos, me depilé, me puse crema de coco, me llené el pelo de unos bucles divinos, estrené vestidito, botas y perfume, cené con mi mejor amiga, fui con ella, su novio y mi mejor amigo a ver Titanic 3D, lloré sin que se me corriera el maquillaje, probé la cerveza más rica del mundo. Fuimos a lo de mi antes mencionado mejor amigo, tomamos café, bailamos música ochentosa, comimos chocolate, recibí los regalos más infantiles y geniales del mundo y, a penas me subí al taxi para volver a casa, empezó I don't know why, más que ideal para las calles cuasi amanecidas del domingo de mi cumpleaños. A la mañana me despertaron con un increíble jugo de naranja y ropa alucinante y me llevaron a almorzar a mi lugar preferido.
Recibí un par de mensajitos que no me esperaba e incluso me encantó la simpatía de la gente que me saludó sólo porque Mr. Facebook se encargó de recordar mi natalicio. Y encima me falta el gran festejo gran.
Y encima estoy bien. Y tengo como 3 capítulos de Alma Pirata y varios de Graduados para ver. Pero 'cuchame, ¿falta algo?

7.4.12

ahora puedo usar 3 aritos en vez de 2

Es gracioso (en algún sentido) que uno no se da cuenta de lo bien que está en un determinado momento hasta que ese momento pasa y uno deja de estar tan bien. En realidad no sé si le pasa a mucha gente, a mí me pasa bastante. Y, creo, me parece, supongo, teorizo, imagino, que ya no tanto, y eso está bueno, está muy bueno, de hecho. Darse cuenta es transformar el asunto en un círculo virtuoso, le empezás a dar bola, conscientemente, a las cosas que hacen que estés bien, entonces dura más (y mejor). Incluso te permite, a veces, estar mal bien, o sea, estando bien, estar un poco mal, y seguir estando bien. Y cuando volvés a estar bien, está todo bien. Disfrutás el doble todo. Últimamente disfruto mucho más vestirme para salir, y también elegir la ropa para ir a la facu y al laburo. Disfruto mucho más el café de la mañana, el camino hasta el bondi, los domingos a la tardecita, hablar por teléfono, bailar. Y aún así, estando hormonal, cuando lloro, cuando me siento como el orto, sé que, igual, me siento bien. Chicos, es realmente genial.

(y me hice un arito, en la oreja igual, nada del otro mundo, pero me queda re lindo y no veo la hora de empezar a comprarme aritos súper lindos para estrenar mi agujerito nuevo, carita feliz)

17.3.12

DALE QUE VA

Creo que sincronicé mi reloj con el reloj del universo.
Tal vez sea porque estoy bien, son las 4 de la mañana, acabo de volver del cumpleaños de mi mejor amiga (que yo organicé) y mañana me tengo que levantar 8:30 para ir a trabajar.
Ampliaremos.

12.2.12

ibuprofeno para el alma

Tomar café en el balcón un domingo a la mañana.
Cocinar para una misma.
Zapatos.
Empezar a leer un libro y que te fascine en las dos primeras páginas.
Ser la primera persona a la que tu mejor amigo quiere ver después de haber estado de viaje un mes.
Dormirse con música.
Tener a tu mejor amiga instalada en tu casa.
Tomar café mientras escribís una historia.
Redecorar tu habitación y que quede hermosa.
Tomar café.