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15.7.12

y de pronto

Tengo un secreto. Un gran secreto. O ni tan gran, pero el hecho de que mi mejor amiga no lo sepa lo hace muy grande. Me gusta tener un secreto, hacía mucho que no tenía uno, o al menos uno así.
Y es un secreto que no me había imaginado. Ni siquiera cuando lo creé. Y es un secreto que se sumó a la inmensa pila de cosas que me gustan, como el té de La Virginia de frutas tropicales o como las Bic Glam, que tienen brillo y escriben muy finito. O como mi cuaderno nuevo o como mis 3 remeras nuevas. O como que estoy flaca linda. O como que estamos en la mitad del año y estoy pensando que está siendo un gran año, diría que el mejor en mucho mucho mucho tiempo, pero falta una mitad entera y no la voy a quemar diciendo nada.
Pero hace frío, está nublado, hay mucho té, muchos capítulos de Pretty Little Liars, un gran secreto y un apunte esperando por mí. Gol. Golazo.

8.7.12

empalagosa al mango

Siendo hoy 8 de julio de 2012 y habiendo pasado 19 horas con 32 minutos y quién sabe cuántos segundos desde el comienzo de este día, vengo a decir que hace mucho que no me sentía tan bien porque sí.
Porque antes de entrar a bañarme me miré en el espejo en ropa interior, despeinada y con el delineador corrido y pensé flaca, qué linda que estás.
Porque hoy hice reír a mi mejor amiga en el medio de un círculo vicioso de bajón y chocolate de mala calidad y la obligué a salir a caminar y a comprar sopitas Knorr light de su gusto preferido. 
Porque en vez de tener 4 opciones de salida y que se me cancelaran las 4 al hilo, tenía una que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra, que se confirmó.
Porque ayer me quedé con las chicas jugando a la podrida (o a las bazas, según quién lo explique) hasta las 5 de la mañana escuchando Shakira y tomando café con leche. 
Porque el viernes empecé a leer el último libro que me compré de mi autor preferido y en cada oración recordé por qué es mi autor preferido.
Porque existe la posibilidad de que consiga entradas gratis para el cine jueves por medio para ir con mi amiga del laburo y porque el jueves vimos A Roma con amor y yo amo a Woody.
Porque todavía tengo ropa interior por estrenar.
Porque encontré en Pretty Little Liars mi nueva serie superficial. 
Porque pinté un estante y quedó hermoso. 
Porque me encanta el frío y mi ropa nueva de invierno y mis botas nuevas y levantarme al mediodía.
Porque desde hace muchos meses puedo seguir diciendo que, a pesar de todo, estoy bien por mí y para mí.  
  

6.7.12

cosa de locos

Chicos, a ver, partamos de la siguiente premisa: convivimos en un mundo con otras muchas personas. Hay cosas que, siguiendo esa lógica, no deberían suceder.
Ayer al mediodía, después de ir a tomar algo por haber aprobado todos, 4 de nosotros volvimos a ir a tomar un café a mc donalds. Todo ocupado. Le preguntamos a un chabón de ahí si sabía que alguien se estuviera por ir, nos dice que por allá, cuando la gente se levanta el tipo nos limpia la mesa. Estamos por sentarnos y una piba que estaba sola sentada en la mesita de al lado tira su bolso y su abrigo sobre la mesa de 4... ¿me estás cargando? "disculpá, somos 4, podrías dejarnos a nosotros acá, por favor?". La señorita me puso una cara de orrrrto iiiiiiiiiincreible y se volvió a su mesita... ¿¡ME ESTÁS CARGANDO!? Encima que te digo "disculpá" y "por favor", amablemente. La lógica, en este caso, hubiera sido: 1 en la mesa de 1, 4 en la mesa de 4. Para ella la lógica era: 1 en la mesa de 4, 4 afuera del local. Bien ahí, genia.
Hoy al negocio entró una señora muy mal vestida y con olor a sucio. Me preguntó si tenía zapatos por $90, le dije que sí y le mostré un par más o menos pasables. Me preguntó si eran de cuero y le dije que no, excepto un modelo, y entonces me dijo "ah, pero son más feos que la mierda". Claro, vos tenés olor a desagüe y yo no te digo nada. Y si no estoy dispuesta a poner más de 100 pé, no voy a esperar que me vendan cuero. Gracias.
Hoy en el cine: chiquis, cállense, les voy a pegar.
Esos fueron mis descargos de bronca, ahora muchas cosas lindas. 
Mañana vuelvo a terapia después de un mes. 45 minutos no van a alcanzar. 
Mañana me voy a comprar ropa interior y zapatos.
Me compré una tacita de Blancanieves para mi café en el laburo y le compré una de Tinkerbell a mi amiga del laburo. We're big girls.
Se viene un finde pulenta (pulenta, ¿desde cuándo decía pulenta?).
Mr. Cortado en Jarrito no labura más, renunció a su bar. Por suerte lo conocí antes. Me llama la semana que viene para ver cuándo me ve :)
Hoy fui al cine y fue glorioso.
Hoy me regalaron un Toblerone y un Butter Toffie. Eso también fue glorioso.
Hoy me levanté 12:30, recordé que es dormir. Y me fui a desayunar con mi mejor amigo.
Buen flash el de los días después de rendir. Y aprobar.


13.6.12

¡epa!

Me colgué un poquito, no mucho. Quiero escribir banda de cosas, pero me da fiaca el sólo hecho de pensar lo larguísimo que quedaría esto. Pero ya me acostumbré a que las cosas que me suceden queden acá, me va la de mirar entradas viejas, así que voy a escribir cosas para que sean viejas en un par de meses y así las puedo mirar y ver qué estaba sucediendo en mi vida.
Mr. Cortado en Jarrito se puso media pila y se la sacó: me invitó a salir y me dejó plantada. PERO guarda, la siguiente vez que me vio me dejó en el platito del café un papelito muy cursi que me recontra derritió porque, admitámoslo, Perdón! :( Otra oportunidaaaaad, porfa! ablanda a cualquiera. O sea, con la carita triste incluida. Y con linda letra. Ya fue. Así que bueno, salimos nomás. Sucedió que estuvo buenísimo y es un flaco del cual jamás podría enamorarme, ni siquiera podría gustarme intensamente, por lo que no queda otra que sea 0 drama y banda de pasarla bien. Y eso es bueno.
Estar viviendo sola es una fiesta. Rutina de domingo a la noche: cena con mejor amiga+graduados+manicura. O sea, dale.
Tengo una amiga de laburo. Es genial eso, me siento re madura porque tengo una amiga en el laburo (y más madura aún diciéndolo así...e' lo que hay). Es todo muy divertido y armamos listas de música que duran toda la tarde y bailamos. Y también atendemos a la gente y trabajamos, ojo. Pero siempre bailando.
Y ponele, nada que ver, pero ayer, cuando me fui a comprar galletitas, Mr. Cortado en Jarrito me acompañó y me dijo que me quería volver a ver. Y empecé a ver a mi ex-ex, lo cual es raro. Me parece que me volví medio perra. Igual creo que me lo merezco porque siempre fui una santita horrible. O sea, no horrible, pero se entiende el concepto. Y me quiero divertir y quiero pasarla bien y quiero no maquinar todo el tiempo y quiero no tener ganas de llorar y no sentir que se me va el corazón por la cañería cuando me enjuago el shampoo: quiero que me agarren de la cintura y me partan la boca. Y nada más. De última capaz  un heladito, un Gancia, nada más. Puta madre, che.
En simultáneo yo estudio un montón, viste (no, en serio, estoy durmiendo poqui poqui poquito). Y no sabés todos los esmaltes, aritos y ropa que me estoy comprando. Una locura esto.    
Y para colmo, mañana arranca Puro diseño. Mi sueldo de este mes va a desaparecer antes de nacer.

30.4.12

cosas del frío que no tiene sentido

Imaginate una biblioteca con muchos estantes. En cada estante hay una cosa que no entendés o algo en lo que todavía no caíste. Está todo estable porque cada cosa tiene su propio estante. Bien.
De pronto llueven cosas que no entendés y más cosas en las que no podés caer, entonces todas las otras cosas que estaban no tienen más remedio que irse entendidas y caídas, así que igual de de pronto, entendés cosas y te cierran cosas y los estantes pasan a estar ocupados por otros asuntos y quizás por alguno de los que ya estaba que no se fue. Eso es algo sin sentido que me estuvo sucediendo desde hace un par de días. 
Además tengo moquitos y la nariz paspadísima y respiro con la boca abierta a veces y parezco medio oligofrénica. Y estuve todo el día exigiendo mis pañuelitos de los Looney Toones, lo cual potenció mi look de oligofrénica. 
Puedo usar todos mis zapatos nuevos de invierno. Y mis camisas nuevas. Y mi campera de jean. Soy tan materialmente feliz. 
Hablando de ropa y de cosas que me quedan divinas, claro, ahora entiendo cómo fue que engordé tanto el año pasado: todos mis días eran como este fin de semana. Estaba sentada estudiando, a lo sumo iba a caminar un rato o bailaba un par de temas. Cursaba tres veces por semana, iba y volvía en bondi. Mi única actividad física era jazz una hora y media por semana. Este finde fue medio finde-foca y me siento un iglú (por el frío y por lo redonda), imaginate todo el año así. Horrrrrrrrrrrror. 
Así que bueno, nada. Tengo muchísimo para leer, lógicamente no voy a llegar, cuéntenselo a mis ayudantes porfi. Igual nadie va a llegar, ellas tampoco, jáh. Igual estoy aprendiendo cosas muy piolas sobre el funcionamiento del mundo, eso garpa, viste. 
Ah, pará, guarda con esto: Mr. Cortado en Jarrito el otro día me preguntó si tenía novio y anteriormente se acercó a mi mesa a saludarme con un beso. Y hay miraditas (que me tienen medio harta) y sonrisitas y palos y cosas así, así que voy a seguir suponiendo que simplemente es un lento, un caracol con renguera, una tortuguita con yeso, un elefante embarazado o alguna cuestión del estilo, y voy a seguir yendo súper linda y le voy a seguir sonriendo con mi mejor sonrisa... ¿no que sí? Igual, finalmente, en la facu tengo a dónde mirar (ah, de repente era Georgina). 
Ah, ayer comí comida china. No en un living ni al lado de una estufa, sino en un lugar de comida al paso del barrio chino en una mesita de afuera (de ahí el resfrío) con mis amiguis. Y claramente nadie me invitó, de hecho invité yo, pero bueno, e' lo que hay.  
Chau, me voy con mis moquitos.

17.4.12

mitad de semana

Es martes, pero ya es como mitad de semana, mirá: el lunes ala mañana es un bajón, sí, seguro, pero el lunes a la tarde tipo 5 ya espero que sean las 6, que es la hora del yogur, y después ya son tipo 6 y media, con lo cual falta un ratito para empezar a cerrar, se llena de gente y ya está, 7 ymedia y cerramos. Los martes curso a la mañana, se me pasa fiummmmm, después tengo el ratito para ir a tomarme un café y después laburo,pero ya está, es martes. Después el miércoles, gimnasio, estudio, ni me di cuenta y la mañana se fue, a la tarde laburo, fin. Y ya es jueves! Facu a la mañana, medio segundo para café, laburo, pero nada, es jueves, al día siguiente es viernes, ¿a quién le importa? Y después es viernes, ya está, no importa nada.
¿Ves? La semana está por la mitad el martes a la mañana, es un buen flash.
Me encanta tomar mi café antes de ir a la facu con la radio de fondo. Es un momento donde tomo decisiones importantes para el resto del día. Por ejemplo, hoy decidí que voy a comprarme la fotocopia del libro antes de cursar y los apuntes del teórico después de cursar y que hay un mensaje que voy a mandar.
¿A quién le importaba, no?
El 19 empieza la feria del libro. Presentan Caídos del mapa X. El DIEZ, ¿ENTENDÉS? Voy a ir y María Inés Falconi se va a reír cuando la pelotuda de 20 años vaya con sus amigas a pedirle que firme el libro.
Y en junio Puro Diseño, ¿sabés lo que va a ser eso? Orgasmo visual, dios mío.
Y parece que voy a empezar mi cumple viendo Titanic 3D en el cine, ¿no es un golazo?
Cualquier cosa esto.

7.4.12

ahora puedo usar 3 aritos en vez de 2

Es gracioso (en algún sentido) que uno no se da cuenta de lo bien que está en un determinado momento hasta que ese momento pasa y uno deja de estar tan bien. En realidad no sé si le pasa a mucha gente, a mí me pasa bastante. Y, creo, me parece, supongo, teorizo, imagino, que ya no tanto, y eso está bueno, está muy bueno, de hecho. Darse cuenta es transformar el asunto en un círculo virtuoso, le empezás a dar bola, conscientemente, a las cosas que hacen que estés bien, entonces dura más (y mejor). Incluso te permite, a veces, estar mal bien, o sea, estando bien, estar un poco mal, y seguir estando bien. Y cuando volvés a estar bien, está todo bien. Disfrutás el doble todo. Últimamente disfruto mucho más vestirme para salir, y también elegir la ropa para ir a la facu y al laburo. Disfruto mucho más el café de la mañana, el camino hasta el bondi, los domingos a la tardecita, hablar por teléfono, bailar. Y aún así, estando hormonal, cuando lloro, cuando me siento como el orto, sé que, igual, me siento bien. Chicos, es realmente genial.

(y me hice un arito, en la oreja igual, nada del otro mundo, pero me queda re lindo y no veo la hora de empezar a comprarme aritos súper lindos para estrenar mi agujerito nuevo, carita feliz)

31.3.12

un cortado en jarrito

Ayer llegué a mi bar (sí chicos, es mi bar) y Mr. Cortado en jarrito me preguntó si podía saludarme con un beso. Oki, sos un divino.
Nada más remarcable que un par de comentarios y sonrisitas cuando pasaba por mi mesa durante las siguientes dos horas que estuve ahí.
Momento de irme. Voy a la caja. Me dice "para vos, $15", cuando ya los $20 que venía pagando eran un descuento importante. No quise aceptar, insistió, pero me daba culpita, entonces tiré un "no, todo bien, pero tanto no", y sonó mal, mal con ganas, y Mr. Cortado en jarrito se quedó (?).
Cuestión que me dio cosita y además di a entender un concepto que no era real, entoooooooonces, plan maestro. Atención a esto, te lo pido.
(Dato: en la cuadra del bar hay un rapipago donde siempre voy a pagar cosas del negocio).
Llegué al laburo y un rato después le comenté a mi copado jefe que había pasado por el rapipago y que estaba re vacío y sugerí ir a pagar algo si hacía falta. Justo que sí.
El rapipago hasta las pelotas (claramente no importaba ni sabía antes cuánta gente había). Fui al bar, que estaba medio vacío y Mr. Cortado en jarrito estaba ahí sentado medio aburrido.
Cuando me vieron entrar no entendían qué onda, sobre todo porque yo tenía mucha cara de preocupada.
- Por casualidad, ¿no quedó acá un celular? Porque llegué al laburo y me di cuenta de que no lo tenía y este fue el último lugar donde estuve.
- Eh, no, acá no quedó nada, yo limpié tu mesa y no había nada... ¿intentaste llamar?
- Sí, pero no suena...
- A ver, volvé a llamar de acá. (agarra el teléfono de línea del bar y amaga con marcar, pero se arrepiente y agarra su celular). A ver, decime.
- 15-pi pi pi pi- pi pi pi pi (JÁH!) (esperamos un rato mientras yo imaginaba mi cel vibrando en mi cartera en el baño del negocio). No, no suena. Ay, me quiero moriiiiiiiir...
- (cortando y caminando conmigo hasta la salida) Quedate tranqui que si te lo hubieran robado ya lo hubieran apagado, se te debe haber caído en el laburo o te deben haber hecho una joda (saliendo conmigo del bar). Che, ¿te enojaste? Porque cuando te fuiste todos me re cargaron porque pensamos que te había jodido lo del descuento...
- No, ni ahí, al contrario, me dio culpita por vos :)
- Es que venís siempre y nunca aceptás las medialunas quete ofrezco y nada... la próxima te regalo el café...
- Bueno :)

Un bueeen rato después, desde el negocio, le mandé mensaje contándole que había encontrado el celular y agradeciéndole por la buena onda. Intercambio de mensajitos banales. Fin.
¿Conclusión? Mr. Cortado en jarrito tiene mi número y yo tengo el suyo. Y café gratis.

25.10.11

confesión

No voy a decir que estoy re tranquila y que vengo bárbaro con todo y que tengo todo resumido divino y que me quedan tres días para repasar todo, porque eso sería una gran mentira y vendría Mojo-Jojo a golpearme con su turbante. Pero tampoco voy a decir que no estoy disfrutando de la adrenalina (sí chicos, adrenalina) que me genera esto de estar levantándome todos los días tipo 6 y estudiar todo el día y tomarme muchísimas tazas de café y tener ojeras y hojas desparramadas por todos lados y decir "no, la verdad que no llego ni a palos" y tener fotocopias de 28 libros diferentes y no decidir a cuál confiarle cada tema y estar actualizando facebook permanentemente para chequear lo que sube la gente a los 58 grupos a los que estoy unida y encontrar para cada situación de la vida una analogía con lo que estoy estudiando (es re gracioso eso, le pasa a todo el mundo igual) y tener una bolsa con 15 (no jodo, hay 15) resaltadores rosas, porque si me quedo sin resaltador salto por la ventana. Suena irónico decir que no voy a decir que no estoy disfrutando todo eso (tiré una oración re compleja ahí, guarda), pero no es irónico. Gasté todas las lágrimas, la histeria y el mal humor en los primeros parciales del año, así que ahora me queda básicamente resignación, café, queso (mucho queso, el queso me hace feliz) y una pila de cosas que claramente no voy a llegar a leer. Y a todo eso le levanto el pulgar.
(Igual capaz digo esto porque estoy pasada de rosca porque son las 9 y cuarto y estoy estudiando hace como dos horas y media y tipo 3 de la tarde pinta el bajón y me tiro abajo del subte A en la estación Alberdi o en Pasco, que me resultan sumamente deprimentes).

25.8.11

presente con valor de futuro imaginario

Te levantás, te lavás los dientes, te asegurás de que tu pelo sigue igual de hermoso.
Prendés la radio mientrás prendés la cafetera y pasás por la ventana del living de tu piso 11 de Recoleta para ver cómo está el día.
Vas a tu vestidor, elegís un suéter, un jean, unas botas. Te mirás en el espejo, pero todo te queda bien.
Te terminás de cambiar y vas a hacerte el café. Lo llevás al entrepiso, donde tenés la laptop que usás para laburar. Te sentás frente a la ventana que está atrás del escritorio, chequeás las noticias y los mails, ponés una de las listas de reproducción de la mañana, te hacés un rodete suelto, para estar más cómoda, y te ponés a escribir. Escribís como tres horas. Mirás la hora y ves que casi se te hace tarde. Apagás todo, te ponés un poco de rimmel, te ponés perfume, te soltás el pelo, agarrás tu tapado, tu cartera, tu portafolio, te comés un chicle, manoteás las llaves del auto y salís.

5.2.11

Me di cuenta de lo desconectada que estaba hoy, sentada en el el jardincito, cuando recordé mi casa pero demoré como medio minuto hasta acordarme de las calles de alrededor. Bien. Y eso que dije que no era mi intención desenchufarme así, peeeeeeeero bueno.
En otras noticias (bancáááá), el ejército de polillas ha retrocedido, liberando el territorio de mis noches.
Blanca, que es la perrita, que también es un poco suricata y un poco pajarito, es adicta al queso. Come queso de rallar, queso fymbo, queso de cabra, queso de campo y queso quartirolo. Y le encanta el queso crema y el pan embebido en leche. Y las galletitas de sésamo.
Les gané 5 pe a mis viejos jugando al boggle.
Mi nueva ensalada preferida es una de rúcula, lechuga arrepollada y pera con sal, oliva, aceto y salsa de soja, lo cual me hace más snob de lo que era, que igual creo que no lo era tanto, pero ahora evidentemente lo soy. Porque además también probé la tuna y me encantó aunque no tenga personalidad propia y sea una mediocre que se quedó a mitad de camino entre el kiwi y la sandía.
Y mi nueva serie favorita es Grey's anatomy, pero sh, que House no se entere.
Y ayer fui al cine a ver Enredados. Por tercera vez. Y, por tercera vez, cuando el camaleón le mete la lenguita en el oído al flaquito para despertarlo, casi me hago pis.
Y claramente no tenía nada para decir, pero estar acá me da ganas de escribir así que escribo lo que se me ocurre, lo cual es bastante obvio. Y como ahora ya escribí, me voy a bañar. Y después a leer o a mirar Grey's anatomy o a sentarme afuerita a escuchar música y a pensar en que extraño banda a mi novio y en cómo lo voy a estrujar cuando venga y en lo goma que me volví.
Feliz febrero.

20.1.11

sip

me parece que sí
que al final sí
que después de todo sí
que estoy un poco (o bastante) enamorada

23.11.10

hacela bien

Si se te caen los estantes, que sea de tantos libros que hay. Si vas a engordar, que sea de tanto comer helado de dulce de leche tentación. Si se va a desgastar, que se desgaste de tantos besos. Si te vas a enfermar, que sea por haber salido a caminar con tormenta. Si te vas a quedar sorda, que sea por escuchar una y otra vez con el volumen al mango esa canción. Si te vas a sacar un 4, que sea por haberte quedado hasta las 6 de la mañana mirando películas de Johnny Depp o una maratón de House. Si te vas a quedar ciega, que sea por empeñarte en dibujarle los mejores detalles al zapato más lindo. Si vas a estar toda moretoneada, que sea de tanto caerte ensayando las coreografías. Si te va a doler la panza, si vas a tener patas de gallo a los costados de los ojos, que sea de tanto reirte. Si no me puedo dormir, que sea porque el café que compré el otro día es tan rico que me tuve que tomar 18 tacitas (o porque no dejo de pensar en vos).

22.10.10

tan bien que molesta

Ayer no estudié ni un poquitito así de chiquitito. Y nada de culpa tengo, eh, ni una gota. No me da culpa no haber estudiado ayer y no me da culpa saber que mañana tampoco voy a estudiar (tal vez lea hoy algo, o quizás mañana a la mañana, que me avisaron que no tengo que dar clase, pero nada para despeinarse las neuronas) y que en vez de estudiar me voy a ir a comprar ropa y a merendar con mi mejor amiga. No sé qué le anda pasando a mi gen académico, está medio inhibido parece. Mi vieja dice que en el segundo cuatrimestre y, más aún, en la segunda parte del segundo cuatrimestre, todo está así como más gomoso, como que no. Y no es que no me guste, de hecho me encanta tener que estudiar biología celular, pero blah.
Y hoy fue un día re redondo. El nene al que le doy clase estaba re iluminado y re contento, entonces todo fluía pasivamente y de ahí fui a hacer una cosa que supuse que no iba a llegar a hacer porque tenía sólo media hora y siempre hay banda de gente, pero justo hoy no y me dio el tiempo genial y fui a recuperar una clase de jazz de las 3 que perdí y cómo se notaba que moría de ganas de bailar. O sea, ya sabía que moría de ganas, dos semanas era demasiado, pero los tres ensayos de las tres coreografías salieron geniales y salí con el ego a la altura del London Eye y ¿viste cuando sentís que te miran? bueno, así, y me sentía tan linda que tenía ganas de gritarles a todos que hacían bien en mirarme porque en ese momento era la más linda de Buenos Aires. Ahora ya se pasó igual. Ahora está todo bien. Mi madre me regaló dos libros y una remera porque hoy cumplí justito 18 años y medio (?). Encontré dos vestidos que tenía olvidados. Mañana puedo dormir hasta tarde. Y es lindo poder decir que está todo bien y que de verdad lo esté y más lindo todavía es que cuando empezás a pensar en las razones te das cuenta de que son tantas que no te alcanzan los dedos de las manos.
[Okey, esta felicidad excesiva no es normal, en cualquier momento se autodestruye, si escuchás un caboom no te asustes, fui yo]

26.7.10

100 centavos=$1

Juro que, aunque no parezca, explicarle a una nena de 8 años cómo se suma y cómo se resta, cómo funcionan las monedas, los billetes, los vueltos, los caramelos, los boletos de colectivo y la venta de Tic-Tac te quema un poco la cabeza. Ojo ojito, no me quejo, es divertido, inocente y ameno (lo más divertido, igual, es que recibo una remuneración). Pero después, por unos momentos, el cerebro hace una especie de regresión a 3er grado y cuesta volver a los términos del mundo real. Igual está buenísima la sensación de que tu interlocutor entiende lo que le explicás y de que estás siendo considerada una persona sabia. No, no está buenísima, es tan genial como pocas.
Y me gusta sentirme muy adulta yendo a un barcito para sentarme y pedirme un café mientras releo una edición nueva de El amor en los tiempos del cólera haciendo tiempo antes de ir a jazz.

2.5.10

morsa weekend

Dícese del lapso de 3 días en los cuales un mamífero humano muta en mamífero acuático, lentificado y glotón.
Sé que en un futuro no tan lejano ÉSTOS van a ser los fines de semana que voy a extrañar con locura.
Asumirte morsa es un punto importante, porque así podés disfrutar de las morserías como se debe. Mirar películas, maratones de Sex and the City, series random, comer SÓLO cosas que te encantan, pasarte horas dibujando con Norah Jones y Regina Spektor de fondo, acurrucarte en el sillón a leer y que tu viejo te traiga periódicamente tazas de café express.
Hoy a la tarde dejé de ser morsa y me convertí en ameba. Las amebas se mueven un poco más. Fui a Morph con una orden de compra (genial regalo de cumpleaños de una amiga de mis viejos) y me compré un despertador sonriente, una abejita que se estampa contra el espejo y te sostiene el cepillo de dientes, un porta-aritos con forma de maniquí, un lapicero-vaquita de San Antonio y una pincita de depilar con forma de mujer (el vendedor me dijo "te faltan $4, ¿no querés una pincita? Yo las he regalado a varias mujeres y me dijeron que son buenas". Alguien que te dice algo tan bizarro, merece que le compres lo que te ofrece. Igual me aclaró "no es que lo necesites, pero por las dudas". Un par de vendedores se dieron vuelta para ver de quién eran las carcajadas).