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8.5.11

dos veces, nada más

Decime, ¿existe alguna puta fotocopiadora en la faz de la tierra que no haga algo mal? En serio. Desde que tengo uso de razón y fotocopiadoras, jamás en la vida me encontré con una y pude decir "okey, esta sí, con esta me quedo". Siempre las hojas al revés, las páginas mal ordenadas, los textos cortados, párrafos borrados. Y ahora esto. En el clímax de mi histeria de fin de semana, de no entiendo, de no quiero, de basta, de se van todos bien a la mierda, de para qué carajo me metí acá, había encontrado un tema que me había puesto de buen humor. Pero no, claro. Llego a la mitad del capítulo del libro (libro además, libro, librote, $100 de fotocopia, libro anillado, libro de cabecera) y me encuentro con la sorpresa de que me faltan cinco páginas. No una, no: CINCO, CINCO PÁGINAS. Me falta un temita entero.
¿Me contás cómo garcha se supone que sepa las células migrandes del tejido conectivo si me arrancaste las CINCO PÁGINAS que me lo explicaban?
Y entonces bueno, mientras espero que se me baje el libro de internet para imprimirme las CINCO PÁGINAS que me faltan, miré la fecha y me di cuenta de que hoy es 8. Y dije apa, hoy es 8. Y entonces pienso que me prometí no explicitar nada más al respecto, pero me voy a dar dos días de excepción por mes. No sé cuántos meses durarán esos dos días por mes de excepción, pero va a funcionar así. Los 8 y los 20 de cada mes, me voy a dar la libertad de decir expresamente que estoy pensando en vos y hoy, particularmente por ser domingo 8 a la mañana, me estoy acordando cada segundo de la mañana del domingo 8 de agosto del año pasado, cuando, después de que se hubo dispersado un poquito la neblina, llegué a mi casa y dije, antes de quedarme dormida, que no sabía cómo se sentía estar ebria, pero que apostaba todas mis fichas a que se sentía exactamente así.

(Y el libro recién va por la mitad. Seguro que si sos mala persona y te vas al infierno, está todo lleno de fotocopiadoras.)

24.12.09

the end

Bla, bla, bla. Ya sé que cada cosa que termina es el principio de otra cosa y bla, bla, bla. No me importa. Odio los finales, odio que las cosas terminen y odio estar ahí en el momento en que terminan. Odio haber terminado la secundaria y mi último día fue genial y a la vez uno de los más angustiantes de mi vida. Odio que hayan terminaod las clases de jazz, aunque el teatro haya estado buenísimo y aunque empiecen de nuevo en enero. Pero por sobre todas las cosas odio que se termine este año. Odio todos los fines de año, pero este particularmente. Hace exactamente dos años estaba preparando mis valijas para irme a Londres al día siguiente, y ahora no tiene nada que ver, pero me desagrada que haya llegado ese momento del año en el que me da piel de gallina acordarme. Odio que vaya a terminarse este año tan increible y tan lleno de cosas, odio saber que voy a estar ahí en el último segundo del 2009 y que voy a ver los fuegos artificiales que reciben al nuevito. Me gustaría irme a dormir ahora y despertarme el primero de enero, tranquila, con las sobras llenando mi heladera y ningún festejo de por medio. No quiero tener que estar en la casa de mis tíos mientras mi primo está en un avión. No quiero mirar sola los putos fuegos. No quiero estar ahí con una persona a la que quiero mucho mucho mucho mucho (abuela) pero a la que le deseo un final veloz (odio que las cosas se alarguen más de lo necesario, sobre todo la vida, la vida de otros, cuando se hace chiclosa, cargosa e invivible y sólo genera angustia y mierda alrededor). Y también odio sentirme así, me da vergüenza querer que deje de vivir (no puedo escribir la palabra, ¿tan pelotuda iba a ser?).
Y odio que mi cuarto sea una caldera burbujeante, no puede hacer tanto calor. Y puto el ventilador que tiene muchas pelusas y que no pienso encender. Odio tener que dormir con la puerta abierta para no morir ahogada.

(¡qué post horrble!)

Feliz navidad.