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8.2.14

Llueve como me gusta.
Me voy a Londres en cuatro días. Hoy hice la valija.
Me tomé un matecocido con leche re rico con galletitas de limón que cociné ayer.
Está buenísimo todo, posta.

Y por alguna razón tengo unas ganas de llorar que me muero y como como una cerdita a pesar de mi gastritis.
Alprazolam ven a mí.

1.9.13

Podría haberte buscado en infinidad de lugares, los más evidentes.
Te podría haber buscado entre los pasillos del Ateneo, en los silloncitos de un Starbucks, en la cola del cine de una película de Woody Allen, en las escaleras de la facultad, en la sala de espera de la Swisso e, incluso, podría haberte buscado entre mis canciones preferidas, esas que sé que me gustan porque la letra, porque la música, porque son como yo. Podría haberte buscado en todos los lugares donde estaba cómoda, segura, estable, sostenida por columnas de control, mapas bien delimitados, mesas de tres patas que no se caen nunca. Te podría haber encontrado viéndote desde el visor de una armadura medieval, sólo con los ojos, te podría haber envuelto en cinta aisladora y puesto sobre mi mesa de tres patas, y puede que hubieras quedado bien.
Y, sin embargo, te encontré arriba de un globo aerostático, sin buscarte, sin esperarte, sin siquiera imaginarte. Lejos de alfombras, de pasillos, de silloncitos, de apuntes, de los clásicos. Te encontré en un lugar donde no había más seguro que los globos de colores, donde los mapas no tenían sentido y se desdibujaban de a poquito, donde las mesas de tres patas de pronto empezaron a ser antiestéticas. No llegué a ponerme la armadura, me envolví en palabras de acero inoxidable que se oxidaron en el segundo en el que empezaste a hacer chistes.
Si alguien me hubiera avisado que me iba a chocar con vos, hubiera guardado todo en una valija y me hubiera escondido abajo de la cama, pero nadie me avisó.
Por suerte, nadie me avisó.
Como nadie me avisó, me encontraste desarmada de estrategias, rodeada de un blabla que era 99% cuentito y 1% verdad.
Como nadie me avisó, no tuve tiempo de volver a mi área de confort, a las canciones que conocía de la manera que las conocía, a los rincones de mi cuerpo que seguían siendo rincones y que seguían siendo sólo míos, a las mismas comidas, el mismo café, el mismo escritorio.
Nadie me dijo nada y de pronto las cosas más simples se tiñeron de colores que nadie conoce. Caminar, despertarme, bajarme de un bondi, saltear cebolla en aceite de oliva, bailar, correr.
Nadie me dijo nada y descubrí adentro mío cosas que no sabía que estaban, cosas que no sabía que podían estar.
Nadie me dijo nada y, cuando me quise dar cuenta, habías encontrado la manera de infiltrarte en todos esos lugares que estaban estérlies de mundo exterior, de miradas ajenas.
Te encontré sin buscarte en el mejor momento para encontrarte.
6 meses después, me alegro de que no te hayas ido mientras estaba en el baño.    

25.12.12

Tengo un montón de cosas sobre las que podría escribir, pero si me pongo a pensar mejor, no podría escribir nada sobre ninguna de todas esas cosas. Y eso está buenísimo porque, esta vez, no poder escribir significa que está todo tan pero tan pero tan tan claro que no hay vuelta que darle, es así, punto. Está todo tan increíblemente a la vista, es todo tan poco confuso que no vale la pena hacer otra cosa que no sea respirar esa claridad. Hacía bastante que los puntitos no estaban tan bien puestos sobre las íes. Palabras lindas o palabras feas, da igual, las íes con sus puntitos, asombrosamente limpio de dudas. No digo que las dudas sean malas, pero cada tanto es genial que desaparezcan.
Ayer fue navidad, me estrené un vestidito hermoso para cenar con mi mejor amiga comida cocinada por mí y subir a la terraza a hablar de idioteces hasta que llegaran los otros 3. Cuando empezó a llover, salimos al balcón muy despeinadas y, teniendo clarísimo lo ridículas que debíamos parecer vistas por los que estaban adentro, cerramos los ojos, nos soltamos el pelo y nos sonreímos mientras atrapábamos todo el viento y la lluvia con los brazos estirados. Eso. Estar ahí,  teniendo frío de verano, entre el cielo muy rosa y la certeza de eso que va a estar pase lo que pase. Después entramos empapadas, comimos torta helada, tomamos gancia helado y jugamos a la podrida hasta que se hizo de día. Y hoy nos levantamos a la 1 y desayunamos durante 3 horas mirando Home alone y Las chicas superpoderosas.
Y como estoy tan así no puedo escribir.

6.12.12

Estoy en un estado de éxtasis emocional, mental y ficcional, generado por el hecho de haber aprobado mi segundo final del año, una semana después de haber dado el primero, contra todos los pronósticos de la gente que piensa que para dar un final necesitás 30 días, haciéndome destinataria de vocativos tales como máquina, bestia, hija de puta, y recibiendo consejos tales como ahora te vas de joda y no parás hasta el lunes o este es el momento para que vayas a fumarte uno a la costanera. Esto sumado al hecho de que elpibequemegusta estuviera sentado de casualité con un grupo de gente en la facu cuando yo volvía de ver mi nota  y que nos quedáramos hablando un ratito y que después, estando yo con una amiga en la biblioteca haya pasado el susodicho a insultarme envidiosamente y a preguntarme nomeacuerdoqué mientras me hacía un intento de masaje en la espalda que duró no más de 5 segundos (por eso no me acuerdo qué estaba diciendo). Y en el laburo me compraron una birra muy helada para festejar cuando cerramos. Todo esto da como resultado que yo me sienta una diosa griega, romana, latina, china y que de pronto mi lista de cosas para hacer sea ordenar ropa, averiguar sobre la ayudantía que me muero por hacer, ir a cebarles mate a las chicas que tienen que rendir, buscar una excusa para pasar por la facu cuando esté elchicoquemegusta  leer la pila de novelas acumuladas y tomar sol en el balcón. Y elegir qué me voy a poner para ir a ver a Norah.
Creo que tuve un orgasmo. Chauchis.

28.8.12

agosto y chau

Chau y agosto porque agosto se termina junto con esta semana. Y no es que haya pasado particularmente rápido porque, al fin y al cabo, todas las cosas "pasaron rápido" cuando las mirás después de que pasaron, aunque no hayan pasado particularmente rápido, como agosto. Por alguna razón es raro que se pase agosto. Hace ya como 4 años que en agosto siempre pasan cosas concretas que resaltan con resaltador fucsia agosto. Este agosto no fue nada concreto, pero se ve que agosto se acostumbró a ser especial, no soporta no tener algo. Esta vez me tiró variedades de sensaciones que ya conocía y que en este mes se me metieron por el ombligo y me dieron vuelta enterita. Por ejemplo: libertad. No es que no me sintiera libre antes, sino que si me sentía libre o no no era algo que me planteara. Ahora de repente sí, y no es que me lo planteo, es que se me aparece. Se me apareció la primera vez yendo en bondi a la facu, en el reflejo de la ventanilla mientras escuchaba un tema de Norah Jones o de Alicia Keys o de alguna de esas bonitas.
La libertad incrustada en la rutina.
Purpurina.
Como comer helado de dulce de leche con dulce de leche de verdad y no engordar (mucho). O sea, hacer lo que te hace feliz y ver que te sale todo (relativamente) bien. O sea, elegir (casi) todo lo que te llena, cortarlo con una linda tijera, hacer un buen collage y que ese collage sea tu rutina. Que tu rutina sea tuya y que te haga feliz. Tener la libertad de elegir cómo estar bien y estar yendo a algún lado (donde puede que seas más feliz áun), todo a la vez. Y darte el lujo de llorar algunos días porque sí o por algo, y saber que igual al día siguiente el café y el delineador todo lo solucionan. Y si no el camino musicalizado hasta la facu. Y si no la facu, de ahí no pasa. Y eso también: que el bajón, cualquiera, no pase las puertas de la facu (ya no). Ver que, de a poco, vas haciendo tu pocito en el almohadón gigante que es la facu, después de tanto suponer que estabas colgada de una palmera. La libertad de encontrarte y potenciarte mientras dejás de amoldarte a las cosas para empezar a obligar a las cosas a amoldarse a vos. La libertad de poder hacer todo eso a carcajadas, sacándote fotos sobre tacos de lo más sensuales.

8.7.12

empalagosa al mango

Siendo hoy 8 de julio de 2012 y habiendo pasado 19 horas con 32 minutos y quién sabe cuántos segundos desde el comienzo de este día, vengo a decir que hace mucho que no me sentía tan bien porque sí.
Porque antes de entrar a bañarme me miré en el espejo en ropa interior, despeinada y con el delineador corrido y pensé flaca, qué linda que estás.
Porque hoy hice reír a mi mejor amiga en el medio de un círculo vicioso de bajón y chocolate de mala calidad y la obligué a salir a caminar y a comprar sopitas Knorr light de su gusto preferido. 
Porque en vez de tener 4 opciones de salida y que se me cancelaran las 4 al hilo, tenía una que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra que se canceló y surgió otra, que se confirmó.
Porque ayer me quedé con las chicas jugando a la podrida (o a las bazas, según quién lo explique) hasta las 5 de la mañana escuchando Shakira y tomando café con leche. 
Porque el viernes empecé a leer el último libro que me compré de mi autor preferido y en cada oración recordé por qué es mi autor preferido.
Porque existe la posibilidad de que consiga entradas gratis para el cine jueves por medio para ir con mi amiga del laburo y porque el jueves vimos A Roma con amor y yo amo a Woody.
Porque todavía tengo ropa interior por estrenar.
Porque encontré en Pretty Little Liars mi nueva serie superficial. 
Porque pinté un estante y quedó hermoso. 
Porque me encanta el frío y mi ropa nueva de invierno y mis botas nuevas y levantarme al mediodía.
Porque desde hace muchos meses puedo seguir diciendo que, a pesar de todo, estoy bien por mí y para mí.  
  

13.6.12

¡epa!

Me colgué un poquito, no mucho. Quiero escribir banda de cosas, pero me da fiaca el sólo hecho de pensar lo larguísimo que quedaría esto. Pero ya me acostumbré a que las cosas que me suceden queden acá, me va la de mirar entradas viejas, así que voy a escribir cosas para que sean viejas en un par de meses y así las puedo mirar y ver qué estaba sucediendo en mi vida.
Mr. Cortado en Jarrito se puso media pila y se la sacó: me invitó a salir y me dejó plantada. PERO guarda, la siguiente vez que me vio me dejó en el platito del café un papelito muy cursi que me recontra derritió porque, admitámoslo, Perdón! :( Otra oportunidaaaaad, porfa! ablanda a cualquiera. O sea, con la carita triste incluida. Y con linda letra. Ya fue. Así que bueno, salimos nomás. Sucedió que estuvo buenísimo y es un flaco del cual jamás podría enamorarme, ni siquiera podría gustarme intensamente, por lo que no queda otra que sea 0 drama y banda de pasarla bien. Y eso es bueno.
Estar viviendo sola es una fiesta. Rutina de domingo a la noche: cena con mejor amiga+graduados+manicura. O sea, dale.
Tengo una amiga de laburo. Es genial eso, me siento re madura porque tengo una amiga en el laburo (y más madura aún diciéndolo así...e' lo que hay). Es todo muy divertido y armamos listas de música que duran toda la tarde y bailamos. Y también atendemos a la gente y trabajamos, ojo. Pero siempre bailando.
Y ponele, nada que ver, pero ayer, cuando me fui a comprar galletitas, Mr. Cortado en Jarrito me acompañó y me dijo que me quería volver a ver. Y empecé a ver a mi ex-ex, lo cual es raro. Me parece que me volví medio perra. Igual creo que me lo merezco porque siempre fui una santita horrible. O sea, no horrible, pero se entiende el concepto. Y me quiero divertir y quiero pasarla bien y quiero no maquinar todo el tiempo y quiero no tener ganas de llorar y no sentir que se me va el corazón por la cañería cuando me enjuago el shampoo: quiero que me agarren de la cintura y me partan la boca. Y nada más. De última capaz  un heladito, un Gancia, nada más. Puta madre, che.
En simultáneo yo estudio un montón, viste (no, en serio, estoy durmiendo poqui poqui poquito). Y no sabés todos los esmaltes, aritos y ropa que me estoy comprando. Una locura esto.    
Y para colmo, mañana arranca Puro diseño. Mi sueldo de este mes va a desaparecer antes de nacer.

11.5.12

café y analogías

Apa, buen título, re filosófico, re profundo, onda: guau, esta va a ser una entrada de puta madre.
Bueno, no. El tema es que soy un manojo de ansiedad, no iba a escribir nada sobre esto porque tengo una teoría muy comprobada empíricamente que dice que si hablo sobre cosas muy copadas que están pasando o que están por pasar pero que todavía no pasaron concretamente, después las cosas no pasan. Pero también está sucediendo que decidí que no iba a jugar más así, entonces holi, acá estoy, escribiendo y hecha un manojo de ansiedad.
Lo de las analogías es porque hoy venía pensando en mi estado y se me ocurrió pensar en los pufs, en que de vez en cuando hay que cambiar las pelotitas de telgopor y en que, antes de abrir la bolsota, siempre dije "no pasa nada, la abro y no se me van a escapar las bolitas para todos lados". Y obviamente las pelotitas se rebelaban, se amotinaban y me invadían hasta vencerme. Bueno, ahora igual. Dije "dale, pero no le vas a dar lugar (tanto) a la imaginación, porque después terminas asfixiada por pelotitas de telgopor que al final terminás barriendo con una escoba (o alguien las barre)". Bueno, no sucedió eso, las bolitas volaron y mi imaginación igual. Chau, me fui al carajo de los delirios sin sentido porque escribí banda y no dije absolutamente nada. Bueno, ahora sí.
Pasó que el martes, harta de la inactividad de Mr. Cortado en Jarrito, decidí hacer un último intento y me fui del bar """""olvidándome mi saquito"""". Dos horas después me llega un mensaje "puede ser que te hayas dejado un saquito?" "uy si! qué colgada! guardámelo que mañana paso :)". Y a los 15 minutos lo tengo al pibe entrando por la puerta del negocio con mi saquito en la mano (el bar está a una cuadra de mi laburo, tampoco es que se cruzó un océano). Me puse roja. Pero onda, roja. Tomate, sangre, roja roja roja. "Parece que lo hacés apropósito!" ROOOOOJAAAAA. Al rato, mensaje "con todo respeto, si ya sos linda, cuando sonreís y te ponés colorada sos mucho más linda!". Okey. Saltitos y grititos histéricos ahogados en el baño del laburo. Observaciones: sos muy cursi y medio grasa, pero AY! Mensaje va, mensaje viene. "Esta semana o la semana que viene te espero afuera del laburo y salimos" "dale" "besos linda, hablamos". Dale, quedamo' así.
Miércoles: mutis por el foro.
Jueves: salgo de la facu, voy al bar toda nerviosa, está muy cerca de la entrada, lo saludo como siempre, con la mejor onda, pero como siempre. Pienso okey, no da hacer ni decir nada distinto ahora, todo bien. Me voy a sentar y escucho que Mr. K-po le dice a su co-mozo ¿la atendés vos?. Pienso no, seguro escuché mal. Viene el co-mozo. Pienso okey, esto es un chiste. Me tomo un cortado, completo apuntes de fisio. Hablo por teléfono con nadie para tener una excusa para estar mirando para adelante y ver si por lo menos se digna a mirar para mi mesa. Mira una sola vez y baja la cabeza como un pendejo de 13 años. C'mon. Me levanto, voy a la caja y le pido a otro que me cobre pero me termina cobrando él porque está cerca dela caja. Me da el vuelto y me dice ¿no te olvidás de nada?, no sos gracioso, gil, no, no me olvido de nada, con una cara que dice "no, no sos gracioso, gil". Me voy caminando, indignadísima, ¿¡cuántos años tenemos, amigo!? En serio, half a pila. Llego al laburo y me pongo a hacer cosas sin pensar para descargar energías. Dos horas después voy al baño a mirar mi celular y me encuentro con un "parecerá una estupidez, pero cuando te vi entrar mi fui al maso [¿me fui al maso? ¿¡qué!?], si querés la semana que viene te invito a tomar algo o vamos al cine"  de las 3:15, o sea 15 minutos después de que me hubiera ido, y un "te enojaste o estás ocupada?" de media hora después. Repondí que sí quería salir, claramente, y que estaba todo bien con que se hubiera ido al maso.
Ahora, en serio... ¿qué onda con la madurez emocional de la gente? Si me decís que tengo una belleza despampanante que inhibe a cualquiera o que tengo una personalidad súper que se nota a la legua, okey. Pero no, no es el caso. Claramente. Ahora, más le conviene decirme algo mañana o mandarme mensaje el finde. Y más le conviene no ser un pelotudo. Y tener auto (esto último es negociable, pero qué golazo sería, cómo extraño salir con un flaco que tenga auto y olvidarme de los bondis). Y más le conviene que me parta la boca en una escena súper linda de la cita súper linda que vamos a tener.
¿Expectativas? ¿Yo? No, no.

22.4.12

mirá cómo funcionan los 20

Me arreglé las manos, me depilé, me puse crema de coco, me llené el pelo de unos bucles divinos, estrené vestidito, botas y perfume, cené con mi mejor amiga, fui con ella, su novio y mi mejor amigo a ver Titanic 3D, lloré sin que se me corriera el maquillaje, probé la cerveza más rica del mundo. Fuimos a lo de mi antes mencionado mejor amigo, tomamos café, bailamos música ochentosa, comimos chocolate, recibí los regalos más infantiles y geniales del mundo y, a penas me subí al taxi para volver a casa, empezó I don't know why, más que ideal para las calles cuasi amanecidas del domingo de mi cumpleaños. A la mañana me despertaron con un increíble jugo de naranja y ropa alucinante y me llevaron a almorzar a mi lugar preferido.
Recibí un par de mensajitos que no me esperaba e incluso me encantó la simpatía de la gente que me saludó sólo porque Mr. Facebook se encargó de recordar mi natalicio. Y encima me falta el gran festejo gran.
Y encima estoy bien. Y tengo como 3 capítulos de Alma Pirata y varios de Graduados para ver. Pero 'cuchame, ¿falta algo?

7.4.12

ahora puedo usar 3 aritos en vez de 2

Es gracioso (en algún sentido) que uno no se da cuenta de lo bien que está en un determinado momento hasta que ese momento pasa y uno deja de estar tan bien. En realidad no sé si le pasa a mucha gente, a mí me pasa bastante. Y, creo, me parece, supongo, teorizo, imagino, que ya no tanto, y eso está bueno, está muy bueno, de hecho. Darse cuenta es transformar el asunto en un círculo virtuoso, le empezás a dar bola, conscientemente, a las cosas que hacen que estés bien, entonces dura más (y mejor). Incluso te permite, a veces, estar mal bien, o sea, estando bien, estar un poco mal, y seguir estando bien. Y cuando volvés a estar bien, está todo bien. Disfrutás el doble todo. Últimamente disfruto mucho más vestirme para salir, y también elegir la ropa para ir a la facu y al laburo. Disfruto mucho más el café de la mañana, el camino hasta el bondi, los domingos a la tardecita, hablar por teléfono, bailar. Y aún así, estando hormonal, cuando lloro, cuando me siento como el orto, sé que, igual, me siento bien. Chicos, es realmente genial.

(y me hice un arito, en la oreja igual, nada del otro mundo, pero me queda re lindo y no veo la hora de empezar a comprarme aritos súper lindos para estrenar mi agujerito nuevo, carita feliz)

27.3.12

popurrrrrrrrrrrí

Uno. Si pienso en el período marzo/abril 2011 y lo comparo con el mismo 2012, tengo que pararme y apludirme.
Dos. Soy una estrella en mi zapatería, el dueño me dice cosas como "y bueno, boluda, vos viste cómo es esto, las cosas auemtan, tu sueldo también". Me piden bizochuelos. Me dicen Dra.
Tres. Ayer lloré en terapia por segunda vez desde que empecé (hace un año). Y salí a la calle llorando. Y lloré las cuadras hasta el negocio. Fue un buen llanto.
Cuatro.La ropa que me compré en este último tiempo no tiene precio.
Cinco. Me gustan mis materias.
Seis. La semana que viene me traen la cama nueva.
Siete. No sé, pero me cansé de no gritar y presumir que estoy bien cuando lo estoy por pensar que si lo digo muy alto después pasa algo que lo rompe. Y me cansé de no comprarme ciertas prendas porque "no combinan con nada de lo que tengo", cuando la solución más obvia es comprarme eso y después comprarme algo que combinde, dah.
Ocho. Café con leche con humito que empaña la puntita de la nariz, te amo.
Nueve. Voy a un gimnasio en el que son todas viejas. O viejos. O fisicoculturistas. O todo a la vez. Eso está bueno porque hace que mi aspecto no sea un factor considerable a la hora de ir. Espero que ni Johnny Depp ni Mariano Martínez ni Matthew Gubler pasen por ahí mientras yo estoy en mi clase de localizado.
Diez. Mirá esta catarata de días: mañana es miércoles, ya es mitad de semana, es como si ya se terminara, nada, ya está, después viene semana santa, se pasa en un segundito, después a arrancar de nuevo, pero hasta que te acostumbraste ya pasó la semana del 9 también, y después falta una semana y es mi cumpleaños. Le voy a contar al chico del bar que cumplo años y que cae domingo así el lunes me regala un café.
Cumplo 20.
Soy re grande
(cuando los cumpla, todavía no).
Callate, gila.

15.3.12

2x1 o ay, qué taradita

Ayer fue un día de mierda, uno de esos días que son de mierda porque sí. Días cruzados.
Y entonces hoy fue un gran día, desde que sonó la alarma hasta ahora, que todavía no terminó pero estoy esperando el pollo con fritas de los jueves.
Fue realmente un gran día, más que nada para mi ego, pero no solamente. No suelo hacer estas cosas tipo diario íntimo y relatar los hechos de mi día, pero hoy estoy tan contenta que no me importa que no hago estas cosas porque odio los relatos diarios en los blogs. Chau, empecé a delirar.
Bueni, no sé. Holi. A la mañana me puse a hacer ejercicios de bioquímica y me salieron. Punto para mí.
Después fui a mi psicóloga, habiendo pasado como 2 o 3 meses queriendo ir y colgando. Fueron buenos 45 minutos, posta que sí.
Tenía 2 horas entre que salí y mi hora para entrar al local. Había pensado en irme a estudiar a un lugar que resultó estar muy lleno de gente, con lo cual no. Caminé y caminé hasta que llegué a un bar a una cuadra del laburo, tranqui. Me comí una ensalada de frutas re rica y me tomé un cortado (en jarrito, guarda) mientras estudiaba y me atendió un mozo viejo re simpaticón. Llegó la hora de pagar, me levanté y fui hacia la caja, le pedí al viejito que me cobrara y él lo miró a Maxi y le dijo "Maxi, cobrale". Maxi era un mocito joven bastante atractivo al que ya había fichado. El viejito me preguntó cuándo rendía, que me había visto muy concentrada, le dije que faltaba mucho, Maxi dijo "Ah, entonces te voy a ver seguido... (empezó a tartamudear) bah, NOS vamos a ver seguido, o sea, nos vas a ver a todos, bah, todos te vamos a ver..." y todos nos reímos. Y yo decidí que ese va a ser mi bar de estudio de ahora en más. Maxi, ahí te veo.
En el negocio entró una viejita que necesitaba unos zapatos que no teníamos y le expliqué dónde conseguirlos y me dio un caramelo, me abrazó y me dio un besito de abuela.
Mi mejor amiga y mi mejor amigo me fueron a buscar la laburo y me acompañaron a la parada. Lindos ellos.
Llegó un bondi y a último momento decidí subirme y no quedarme hablando. Destiny.
En el bondi había un tipo (remarco tipo, no flaco, no chabón) que ya había visto ayer (y él me había visto a mí, nos habíamos visto todo el viaje...). Hoy nos vimos nuevamente. Había mucha gente. Quedamos al lado. Me hice la boludita. Me miraba. Se desocupó el asiento que estaba al lado de él y me lo ofreció, le dije que no, insistió y el bondi no daba para seguirla, así que me senté. Me empezó a hablar de la hora pico, de los colectivos, de dónde vivía, de dónde trabajaba. Se desocupó el asiento al lado mío, se sentó. Descubrimos que labura a 4 cuadras de donde laburo yo. Seguimos hablando. Me tuve que bajar y me dijo "en el próximo bondi la seguimos". Caminé las 2 cuadras hasta mi casa riéndome. Taradita!
Quiero se sea mañana a la noche y viajar en colectivo y que vuelva a estar y hablar y que me pida mi cel o mi mail o algo. Ay, taradita-a-a-a-a-a-a.
Y además mañana es viernes.

27.1.12

au revoir

Me quería hacer un poquito la capa y lo puse en francés, y resulta que ahora que lo pienso queda más de snob que de capa, pero bueno, no me importa, ¿por qué? Porque me voy. Me voy me voy me voy. Me voy a subir a una montaña y voy a gritar y los pájaros que planean por ahí se van a re asustar. Y no tengo nada para acotar, pero desde que abrí esto siempre escribo algo antes de irme, así que bueno, nada, para no perder la costumbre, holi.
Como no tengo nada para decir, además de que estoy bastante contenta, de que pienso volver con un color re sexy y de que este año saludo al verdulero lindo, voy a decir que me gusta mucho esta canción y que la estoy escuchando básicamente todo el tiempo. Y se la voy a bailar al verdulero (o capaz eso no).
Enjoy.
Y felices vacaciones para mí.

1.1.12

buenas vibras

Arrancar almorzando unos choris.
Arrancar almorzando unos choris con tu mejor amiga y tu mejor amigo.
Arrancar almorzando unos choris con tu mejor amiga, tu mejor amigo, el novio de tu mejor amiga y seguirla en el living mirando la saga de Indiana Jones.
Arrancar almorzando unos choris con tu mejor amiga, tu mejor amigo, el novio de tu mejor amiga y seguirla en el living mirando la saga de Indiana Jones para después merendar en el balcón con nesquick y magdalenas.
Arrancar almorzando unos choris con tu mejor amiga, tu mejor amigo, el novio de tu mejor amiga y seguirla en el living mirando la saga de Indiana Jones para después merendar en el balcón con nesquick y magdalenas y colgarla banda.
Que te espere un buen baño.
Que te espere un buen baño y completar la agenda nueva.
Que te espere un buen baño y completar la agenda nueva para después comerte una ensaladota.
Que te espere un buen baño y completar la agenda nueva para después comerte una ensaladota mientras mirás una peli con Mariano Martínez que acabás de descubrir.
4 libros nuevos y gordos.

1.12.11

¡holi, qué tal!

Volvimos, ¿volviste?
Está bueno esto, eh. O sea, estoy medio densa porque me volví una persona medio asquerosamente feliz y optimista. Volvió la copada que dibujaba zapatos y mujeres sexys de perfil con Regina de fondo, la que volvía de jazz cantando lo que acaba de bailar y baila mientras espera en el semáforo. 
Volvió una flaca a la que no conocía, que hace semanas que no llora, que le encuentra un lado positivo a todo, ese lado que antes tenía que venir de afuera.
En fin. Me da asco leer lo que escribí, estoy empalagosamente bien, así, conmigo. 
Me volvieron a entrar dos jeans que no me entraban. Mañana no me tengo que levantar a las 6. 
Tengo una playlist para hacer un show en vivo en mi living (esos shows de micrófono-desodorante, remeras y shortcitos que hace mucho me quedan chicos y peinados según la canción).
Y estoy tan bien que no puedo dejar de escribir. Qué hija de puta. 
Que alguien venga y me ponga triste de una trompada. 

16.9.11

así fue

Nos mandamos 30 butter toffies de dulce de leche entre 4. Y aprobamos por eso, obvio.
Que viva el mundo y todo lo que voy a dormir mañana.

26.7.11

someday

Despertarte y acordarte. Quedarte un rato, sonriendo. Girar la cabeza sobre la almohada, sonreír aún más (casi no poder contener la risa). Levantarte con cuidado, ir al baño, lavarte los dientes, mirarte en ese espejo que no es tuyo ni de nadie. Vestirte, gustarte. Esperar un rato, compartir el primer silencio no-incómodo de la mañana. Abrir la puerta, escuchar un bullicio suavecito, oler a café y medialunas. Bajar. Endulzar el café, tomar la espumita, mojar pedazos de medialuna, no decir nada, compartir la ventana nublada.
Salir a caminar, recorrer algunas calles que no importan, dar vueltas por una plaza con una iglesia, ver señoras gordas yendo o saliendo de misa. Ver perros que dan vueltas con la lengua afuera, que se tiran al sol, que se olfatean, que se persiguen, que buscan la sombra de un árbol. Caminar por caminitos de piedra que son como S gigantes y alargadas con banquitos blancos a los costados. Sentarte en uno de los banquitos, compartir otro silencio, compartir los pompones que son las nubes, compartir un puñadito de certezas inmediatas o que van a durar sólo por ese día.

7.7.11

soy tan nerdita que vine sonriendo por la calle

Porque aprobé. Sí. Aprobé. Jáh.
Queda una una solita el sábado 16 y listo, ya estamos (por esta mitad del año, claro esta).
Tanta felicidad junta que los músculos de la cara no se controlaron y sonrieron onda sonrisa de feliz cumpleaños, sonrisa de aprobé-anato-embrio-e-histo.
Y encima en el colectivo había atrás mío un señor padre con una voz re atractiva que tenía un hiji que estaba en primer grado y que estaba empezando a tocar la guitarra y que era muy lindito y que decía cosas re inteligentes y graciosas y me alegraron el viaje (más aún) y no sé.
Chau, banda de felicidad.

24.6.11

gol :)

Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé.
Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé.
Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé.
Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé.
Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé. Aprobé.
Lo escribo muchas veces para convencerme. No lo puedo creer. De verdad. O sea, sí, era lógico que aprobara, porque estudié muchísimo, pero es como... no sé. Aprobé mi primer parcial de la facultad, ahora es como que de verdad estoy adentro. Aprobé el primer parcial de anatomía. Siento que el mundo me pertenece (mañana cuando arranque con embrio, el poder se me va a la mierda).

11.6.11

más o menos así

Imaginemos una situación hipotética: sos chiquita, te llevan a una juguetería gigante, ves el juguete más genial que te pudieras haber imaginado en la vida y te lo regalan.
Bueno, algo por el estilo. Este año, en los festivales de fin de año de jazz, además de los temas que ya sabía que íbamos a bailar, vamos a bailar esto. Cuando me lo dijeron, casi me hago pipí.