Está haciendo mucho calor, pero este verano no se me está haciendo insoportable como otros, simplemente tengo mucho calor y ya.
"Estoy confundida".
Creo que voy a empezar yoga. Y un curso de cosmetología (tomá!).
El café con leche frío hace del mundo un lugar mejor. Y las cerezas también. Y hablando de comida, mi lugar de cabecera para pedir comida cerró por vacaciones hasta el 5 de febrero, ¿te das cuenta? Incluso el pibe que me atiende el teléfono y me manda comida de más me tiró el otro día un "¿y qué vas a hacer hasta que abramos de nuevo?" "La verdad... no tengo idea".
El Dove de durazno y jengibre les pasa el trapo al de pepino y al de limón.
Estoy cada día más linda (me lo dijeron mi mamá y mi mejor amiga).
JÁH!
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26.1.10
tengo calor
HACE calor. MUCHO calor.
Parece que en Córdoba hay sequía, que no llueve desde septiembre. Parece que el golf está amarillo porque no se puede regar, que los árboles dan frutitos diminutos, que los ríos son casi caminos de tierra. Parece que hay que bañarse un día por medio muy rápido, que es convieniente no comer cosas como rúcula, radicheta, albahaca y lechuga porque se gasta mucha agua en lavarlas. Parece que hay que hervir los fideos y el arroz con agua mineral. Y el café y el té y el mate también se hacen con agua mineral. Todo eso. Pero no me importa. Yo voy igual. Me paro en el medio de la ruta y hago la danza de la lluvia. Va a llover. Y si no llueve, me voy igual. Las hamacas no se secan y los cielos-súper-estrellados tampoco.
Parece que acá mi vida se volvió bastante monótona, pero ojo, es una monotonía copada. Leer, tomar café, ir a jazz, mirar películas, escribir las estupideces que se me ocurren, tirarme en la cama a escuchar música, ver a las chicas, dormir. I like it.
Parece que en Córdoba hay sequía, que no llueve desde septiembre. Parece que el golf está amarillo porque no se puede regar, que los árboles dan frutitos diminutos, que los ríos son casi caminos de tierra. Parece que hay que bañarse un día por medio muy rápido, que es convieniente no comer cosas como rúcula, radicheta, albahaca y lechuga porque se gasta mucha agua en lavarlas. Parece que hay que hervir los fideos y el arroz con agua mineral. Y el café y el té y el mate también se hacen con agua mineral. Todo eso. Pero no me importa. Yo voy igual. Me paro en el medio de la ruta y hago la danza de la lluvia. Va a llover. Y si no llueve, me voy igual. Las hamacas no se secan y los cielos-súper-estrellados tampoco.
Parece que acá mi vida se volvió bastante monótona, pero ojo, es una monotonía copada. Leer, tomar café, ir a jazz, mirar películas, escribir las estupideces que se me ocurren, tirarme en la cama a escuchar música, ver a las chicas, dormir. I like it.
10.1.10
oraciones unimembres
Madrugada calurosa y pasto y cielo estrellado y avisos de tormenta a lo lejos.
Escucharte cantar.
Sentirte respirar.
Bzzz, mosquitos.
Ir a tomar algo.
Caminar abrazados.
Besos de estacionamiento.
Avenidas iluminadas.
Ver el casi-amanecer por la ventanilla.
Beso interminable de chau, nos vemos.
Subir, abrir la puerta.
Tirar todo, desvestirme, caer ya dormida en la cama.
Despertarme al mediodía, acordarme y sonreír.
Estirarme mucho, hablar con Mejor Amiga.
Devorar mi comida preferida.
Arreglar con N (Mejor Amigo), bañarme, vestirme, putear al calor.
Caminar por las calles vacías de enero al compás de Mp4-Macarena.
Llegar, hablar, reirme, hablar más, tomar café, comer durazno.
Escuchar a N tocar Calamaro y Hotel California y cantar desde muy adentro.
Volver caminando, pasar por los chinos, comparar Levité, comprar manzanas verdes.
Llegar, qué calor, estar bien (o algo así).
Nota final de fin de semana: 8. Aprobado.
3.1.10
ups
Mejor Amiga: ¿viste que sos paranoica? ¿viste que estaba todo bien?
Gabi: Más o menos. Cuando decía que me gustaba lo decía por decir. Hoy realmente caí en que me gusta.
MA: ¡Está perfecto!
G: Estaría perfecto si no tuviera que meterme en el orto esas intensísimas, putas, frenéticas y cursis cosquillas que siento en todo el maldito cuerpo cada vez que me agarra la cara y me da un beso.
Punto a parte.
La ropa interior linda te hace sentir linda. Abajo las bombachas de abuela, arriba los culottes con rayas blancas y negras.
Odio el calor.
Quiero empezar Jazz. Ya.
Gabi: Más o menos. Cuando decía que me gustaba lo decía por decir. Hoy realmente caí en que me gusta.
MA: ¡Está perfecto!
G: Estaría perfecto si no tuviera que meterme en el orto esas intensísimas, putas, frenéticas y cursis cosquillas que siento en todo el maldito cuerpo cada vez que me agarra la cara y me da un beso.
Punto a parte.
La ropa interior linda te hace sentir linda. Abajo las bombachas de abuela, arriba los culottes con rayas blancas y negras.
Odio el calor.
Quiero empezar Jazz. Ya.
27.12.09
hola-qué-tal

Esta mujer definitivamente tiene la posta de las agendas. La mía es más linda que la de la foto porque lo que en la foto es negro en la mía es plateado y tiene brillitos. En fin. Quiero que sea 1 de enero para empezar a usarla.
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Es domingo y es ESE momento del domingo en el cual es como que el tiempo no pasa. Mirás el reloj: son 1:15. Pasa un siglo, volvés a mirar y resulta que son 1:18.
Quise cambiar los colores de mi blog y no me convenció nada. Quise usar mis colores preferidos, pero me di cuenta de que estoy atravesando uno de esos períodos de transición en los cuales no sé mis colores preferidos. Creo que uno es el rojo (pero no rojo rojo, ese rojo súper cálido y armónico, como el de las paredes de la habitación de Amélie). Pero no sé.
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Ayer se me rompió mi mp3. Era tan normalito y cómodo y básico que ya no existe más. Me voy a comprar uno de esos mágicos y lo bueno es que el que tengo en mente duplica la capacidad del aneterior. Lo malo es que voy a tener que ir hasta el lugar sin poder escuchar música, lo cual se me hace insoportable: los auriculares cuando salgo a la calle son como una extensión de mis tímpanos, no concibo mis caminatas sin ellos.
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Me di cuenta de que me encanta la voz de este flaco, particularmente en este tema.
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Los mosquitos me atacaron los tobillos y los talones y soy alérgica, por lo que no tengo un talón con picaduras, tengo una picadura con talón. Es tan grande que tiene vida propia y me saluda. Igual ahora hay una generación de mosquitos bastante idiotas y es más fácil matarlos. Los odio.
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Me dejó re shokeada la muerte de esta mina. No soy una big fan ni mucho menos, pero banco la mayoría de sus películas y además era muy joven, se supone que la gente así no se muere.
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La temperatura es de 28 grados y 9 décimas. Estas fueron las noticias y ahora sí, volvemos a estudios.
24.12.09
the end
Bla, bla, bla. Ya sé que cada cosa que termina es el principio de otra cosa y bla, bla, bla. No me importa. Odio los finales, odio que las cosas terminen y odio estar ahí en el momento en que terminan. Odio haber terminado la secundaria y mi último día fue genial y a la vez uno de los más angustiantes de mi vida. Odio que hayan terminaod las clases de jazz, aunque el teatro haya estado buenísimo y aunque empiecen de nuevo en enero. Pero por sobre todas las cosas odio que se termine este año. Odio todos los fines de año, pero este particularmente. Hace exactamente dos años estaba preparando mis valijas para irme a Londres al día siguiente, y ahora no tiene nada que ver, pero me desagrada que haya llegado ese momento del año en el que me da piel de gallina acordarme. Odio que vaya a terminarse este año tan increible y tan lleno de cosas, odio saber que voy a estar ahí en el último segundo del 2009 y que voy a ver los fuegos artificiales que reciben al nuevito. Me gustaría irme a dormir ahora y despertarme el primero de enero, tranquila, con las sobras llenando mi heladera y ningún festejo de por medio. No quiero tener que estar en la casa de mis tíos mientras mi primo está en un avión. No quiero mirar sola los putos fuegos. No quiero estar ahí con una persona a la que quiero mucho mucho mucho mucho (abuela) pero a la que le deseo un final veloz (odio que las cosas se alarguen más de lo necesario, sobre todo la vida, la vida de otros, cuando se hace chiclosa, cargosa e invivible y sólo genera angustia y mierda alrededor). Y también odio sentirme así, me da vergüenza querer que deje de vivir (no puedo escribir la palabra, ¿tan pelotuda iba a ser?).
Y odio que mi cuarto sea una caldera burbujeante, no puede hacer tanto calor. Y puto el ventilador que tiene muchas pelusas y que no pienso encender. Odio tener que dormir con la puerta abierta para no morir ahogada.
(¡qué post horrble!)
Feliz navidad.
Y odio que mi cuarto sea una caldera burbujeante, no puede hacer tanto calor. Y puto el ventilador que tiene muchas pelusas y que no pienso encender. Odio tener que dormir con la puerta abierta para no morir ahogada.
(¡qué post horrble!)
Feliz navidad.
30.10.09
correo

Estimado Sr. Calor:
Me dirijo a Ud. con el objetivo de establecer una serie de puntos muy elementales para que podamos mantener una convivencia amena desde estos primeros días de su llegada y evitemos los inconvenientes acaecidos durante su última estadía como consecuencia de una total falta de comunicación.
En primer lugar, me gustaría pedirle que la próxima vez que piense en arrojar una pelota de calor pegajoso, chicloso y denso, como hoy, avise con anticipación y no tire la bomba así de repente, sin piedad.
En segundo lugar, seamos sinceros, ¿hay necesidad de que el calor, además de ser tan sofocante, sea húmedo y pesado? Digo, buenísimo, si tiene ganas de hacernos chivar a todos como caballos, okey, puedo soportarlo. Ahora, caminar y sentir que me están poniendo plasticola en la piel, eso sí que no.
El tema de los mosquitos me parece sumamente importante. Lo que pido es bastante simple: quiero poder dormir a la noche sin que un bzzzz, bz, bz, bz, bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz me perturbe y quiero poder usar polleras, remeras y vestidos sin tener que elegir entre estar permanentemente bañada en Off o ser un muestrario de ronchitas de todas las formas, colores y tamaños.
Evite ejercer sobre los cuerpos humanos su fuerza sobrenatural que nos hace sentir achanchados y sin ganas de nada.
Baje un par de cambios con el tema de los rayos UV y todo eso. No sé si sabía, pero hacen mal a la piel.
Afloje con eso de que la ropa se pegue al cuerpo todo el tiempo. En una competencia de remeras mojadas en la playa está todo bien, en plena hora pico del subte o de Florida o de Corrientes no está todo bien.
Habiendo aclarado estos ítems, me despido cordialmente.
Desde ya, le doy la bienvenida y espero tener noticias suyas con respecto al motivo de mi carta.
G.
Me dirijo a Ud. con el fin de despedirme hasta el año que viene. Realmente estoy muy satisfecha con lo que fue su presencia en estos últimos meses.
Me gustaría agradecerle por la posibilidad de conseguir ese tapado negro que hacía tanto venía buscando, por hacerme descubrir los tés más ricos que jamás haya probado, por regalarme unas geniales vacaciones de invierno entre miles de películas, café y mantas polares y, finalmente, por llevarse ese par de kilos que ambos sabemos yo no necesitaba.
Sin más, lo saludo sinceramente y espero que encuentre en el norte del globo un recibimiento digno de Ud.
G.
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