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8.2.14

Llueve como me gusta.
Me voy a Londres en cuatro días. Hoy hice la valija.
Me tomé un matecocido con leche re rico con galletitas de limón que cociné ayer.
Está buenísimo todo, posta.

Y por alguna razón tengo unas ganas de llorar que me muero y como como una cerdita a pesar de mi gastritis.
Alprazolam ven a mí.

15.6.13

Es buenísimo, o sea, estoy tan emocionalmente corrompida que estoy haciendo conscientemente algo que la gente haría inconscientemente y depsués charlaría en terapia. Más concretamente: muriendo de ganas de verlo, de explicarle las características morfológicas de todos mis preparados histopatológicos mientras me hace masajes y me hace sentir que no es todo tan complicado, realmente queriendo que me abrace y que me saque a besos la histeria de final de cuatrimestre, le cancelo todo a último momento, le hago una escena porque no me entiende y trato de ahogar el enojo en una ensalada gigante y té de frutas tropicales.

1.6.13

No hay tal crisis.
Saber, tener una certeza, estar absolutamente convencida de algo, es exactamente igual que pensar que una sabe, a pesar de ser consciente de que existe la posibilidad de que eso que no sabe en realidad no sea eso que una sabe.
Pero que se yo, la certeza está buenísima y es lo suficientemente tranquilizadora como para seguir tomando café con vainilla y leyendo neoplasias.

14.5.13

Lo malo de ser una esquizoide dramática cafeinómana es que soy re consciente de que no es tan terrible, de que el mundo gira tranqui y de que las cosas están relativamente como deberían, incluso mejores. Pero, aún así, siento que estoy en el Samba. Y eso que nunca me subí porque tengo el estómago sensible (para todo lo que no sea cafeína). Me dan ganas de cagarme a trompadas, y de última si alguien viniera y me pusiera un par de buenas patadas no me parecería mal. Esta necesidad permanente de dramatizar hace que me brote más y que me duela más el cuello. Buenísimo, sí, estás estresada, liiiiisto, pero no nos vayamos al carajo. Ya me fui al carajo igual. Claro, la piba grita de euforia o se hunde en un pozo de pena, no hay grises.
Te va a ir bien, boludita, eh.
 

9.5.13

Sucede que como soy desquiciada, bipolar, desequilibrada, mambeada y levementa histérica, está todo divino, todo genial, amo la vida y todo lo que me rodea, pero de pronto me convierto en mi propio factor de patogenicidad, boicoteo mis relaciones, encuentro basura en todo lo que hasta hacía 3 minutos me hacía bien, como brownies para ahogar penas a las 6 de la tarde y me voy a dormir sin cenar porque me siento culpable, después de haber tomado dos pastillitas de ranitidina y de haber hecho polvo el costado emocional del pibe que me dice que se la quiere jugar por mí y que no quiere que me vaya, porque, claro, mi respuesta fue yo quiero estar con vos pero la facultad me ocupa toda la cabeza y no tengo tiempo. Y, obviamente, me dormí mariconeando, manché la almohada con rimmel y me levanté con los ojos hinchados y negros como un panda. Cada día soy mejor que el anterior. Cada día mejor forra.
Yay!

12.4.13

Bienvenida seas, maldita primera crisis existencial del año, con tus fuckin alarmas cuando todavía no salió el sol, los inocentes combitos de cafiaspirina+café, los papeles desparramados histéricamente, las puteadas a todo el mundo, las ojeras de panda-zombie, la pérdida absoluta de la noción del tiempo, la cuenta regresiva hasta la próxima vez que pueda dormir más de 5 horas seguidas, la resignación porque yo solita me metí acá.
Jodete, por pelotuda.
Tendrías que haber estudidado jardinería, forra.

4.3.13

Rutina welcome back.
Claro está que esta le pasa el trapo con lavandina y desodorante para ambientes a todas las otras.
Mirá, en principio, yo sigo flaca desayunando con galletitas. Eso ya te dice algo.
Y después, bueno, nada, no sé, todo el resto. Soy súper madura. Voy a ser alguien y voy a marcar a muchos álguienes. Voy a estrenar cuaderno nuevo y me voy a comprar una mochila.

2.1.13

¿No te pasa que te sentís como el orto pero no podés dejar de encontrar razones por las cuales terminás estando básicamente bien?
¿No te pasa que esperás demasiado de las relaciones y ponés muchas semillitas en terrenos estériles?
¿No te pasa que querés escribir y tenés la hoja enfrente y sólo pensás en nombres lindos de mujer para la protagonista de una historia que no quiere salir?
¿No te pasa que de a ratos la ropa, el pelo, los aritos y la cartera son lo único que te satisface?
¿No te pasa que querés quedarte en la cama todo el día pero cuando te acostás se te ocurren tres millones de cosas que hacer?
¿No te pasa que te sentís un foca y, aún así, no parás de comer?
¿No te pasa que querés que pase algo que te mueva un poco el tablero?
¿No te pasa que querés pintar, escribir, ordenar, arreglar y terminás viendo 5 capítulos seguidos de una serie?
¿No te pasa que planeás una sesión de manicura y el tiempo se te pasa y terminás de nuevo sin sacarte el esmalte saltado?
¿No te pasa que estás absolutamente dicotomizada y no entendés a qué mitad hay que darle bola?
Capaz no.
Es probable que estas cosas me pasen porque hoy, cuando escribí la fecha, dije "¡ay, miren! ¡escribí 2013!". Pelotuda.

28.11.12

Puse una sábana sobre la alfombra del living, porque me deja marquitas y me da calor.
Sobre la sábana tengo un campamento nerd: libros, apuntes, modelos de final, cuadernos, hojas de colores, lapiceras, resaltadores, boligoma, tijera y más apuntes, café, envases de yorgur vacíos que todavía no tiré, tazas de café vacías, la pava con el mate, una servilleta con el cabito de una manzana. Los deshechos desaparecen cada 3 horas, cuando me levanto y voy a la cocina a buscar más yogur, más café, más manzanas, más jugo de pera. A nadie le importa mi búnker de estudio, lo sé, pero es lindo y está al lado de la puerta del balcón, así que además de lindo es fresquito y nada agoviante. Y resulta que estoy muy contenta con mi búnker y con el hecho de que me quedó un divino 9 en la divina libreta Y ENCIMA el chico que me trastorna un poquito me dijo felicitaciones, genia. Con lo nerd que es él. O sea. Lo más cómico de todo es que yo me sigo emocionando por estas cosas, cuando a) no boluda, la verdad que no y b) es probable que no vuelva a verlo a no ser que me lo cruce en la facultad por alguna celestial casualidad, porque c) es mi amor platónico, entonces la gracias es que d) de eso se trata, de que no boluda, la verdad que no. Así que bueno, con el ego alimentado por algunas cosas y la tranquilidad alimentada por otras, todo eso envuelto en una fina capa de estrés, me voy a leer.

17.11.12

Es gracioso cuando sentís una cosa pero sabés que no es así, onda razón versus drama queen.
Ponele, ahora siento que me vida es una mierda, pero sé que no lo es y que es todo producto del estrés, la ansiedad y el exceso de edulcorante en el café. Igual está bueno vivir con esta contraducción permanente: me levanto temprano y me voy a estudiar al balcón con el solcito divino y el cielo celeste, siendo consciente de que tuve que canecelar la fiesta de estar noche para poder tener una mañana productiva mañana. Mientras soy consciente de todo esto tomo café, saco fotos, miro al encargado del edificio de enfrente desperdiciar agua como un condenado y escucho al puto benteveo que me da unas ganas terribles de estar tirada al lado de una pileta con un vaso de jugo de naranja con mucho hielo. Es terrible, todo me da ganas de morir y todo me llena de paz, TODO a la vez. En mi camino al lugar de comida china vegetariana veo en la plaza a muchas minitas en bikini tomando sol y me acuerdo de que estoy flaca y yo también podría estar ahí, pero sigo caminando porque en la silla de mi balcón hay un montón de teóricos que no se van a leer solos. En el balcón podría estar en bikini, pero cuando estoy sentada estudiando la panza se me arruga y altos flotadores, mamita.
¿Ves? Está todo buenísimo y es todo una mierda. Que voy a llegar con todo, que no llego ni a ganchos. Que me voy a colar en el hospital, que no me da la cara. Que voy a ver a Norah (no, eso está buenísimo de cualquier manera).
Así que bueno, creo que me tengo que hacer otro café porque estoy muy ansiosa y ya me comí un postrecito de lemon pie.

27.10.12

siempre pasa

Y además de que siempre pasa, a nadie le importa, pero bueno, that's life.
Ayer estaba muerta y debería borrar lo que escribí, no porque no lo sienta, sino porque es un asco verlo escrito. Pero no, no me gusta borrar.
Resulta que hoy me levanté temprano, porque tengo que etsudiar para fisio, vio. Cuestión que me levanté temprano y me miré en el espejo, con los ojos todos hinchados y ojerosos por mariconearla ayer y por las pocas horas de sueño que tengo encima, y decidí que no, que así no. Basta. Me niego a ser una pobre papafrita que va por la vida dando pena. Y además laspapafritas son grasosas y tienen muchas calorías.
Así que voy a tomar café. Voy a tomar café, voy a leer, hoy voy a salir, mañana voy a ser un zombie pero voy a seguir estudiando, voy a ir al gimnasio, voy a rendir, voy a aprobar, voy a ir a la peluquería y a comprarme ropa, voy a arreglar mis asuntos de mierda con mi mejor amiga del otro lado del teléfono diciéndome cosas sin sentido que me hacen reír y cosas que son lugares comunes pero que dichas por ella tienen magia. Y voy a ir al hospital a ver gente de verdad. Y voy a volver a bailar. Y voy a volver a ser mejor. Y voy a escuchar una playlist de Regina, Norah, Joss y Maroon5 mientras dibujo piernas y tomo jugo de naranja con hielo.

26.10.12

Estoy sobrepasada porque hoy rendí un parcial súper agotador, el último que me faltaba para regularizar bioquímica, y después fui a desayunar con las chicas y después fui a recorrer negocios onda Todo Moda por Santa Fe y después me fui al laburo. Y estoy cansada, y estresada. Y soy un caos, un desastre absoluto, tengo granitos por todos lados. No es que me quiera quejar, me repito permanentemente el montón de cosas que están más que bien, que son realmente un montón. Pero sucedió que hoy me enteré de algo que, lógicamente, no me afectó de la manera que creía que me iba a afectar cuando pensaba en enterarme. Y está buenísimo, pero me afectó de una manera que jamás imaginé que me iba a afectar.
Voy a ser goma, melosa, asquerosa, cliché, quemada, trillada, obvia. Sola. Me siento sola. De repente caí en la cuenta de lo sola que me siento. Pero ¿viste cuando sola sola? Bueno, así. No es que sienta que necesito un tipo al lado para estar bien, pero de pronto me doy cuenta de que tengo un agujero inmenso en la parte del cuerpo donde alguien me extraña, donde alguien quiere estar conmigo, donde alguien tiene ganas de hacer un recreo en su rutina para verme, donde alguien tiene ganas de hacerme reír. Un agujero inmenso donde quiero irme a dormir para pensar en alguien, donde pienso qué ponerme para salir con alguien, donde pienso qué le gustará que le cocine, donde pienso qué ir a ver al cine, donde pienso en el olor de alguien y en cómo me gusta que ese olor me abrace. No tengo olores, no tengo cines ni cocinas ni ropas, no tengo recreos en rutinas. Tengo agujeros en el cuerpo y una piedra donde debería estar eso que hace que uno sienta cosas. No siento nada, por nadie. Y siento que no me voy a enamorar nunca. Vacía. Sola. Vacía de amor. Me había olvidado de lo feo que es no querer a nadie, ni siquiera tener alguien que no me quiera para querer. El desabrazamiento absoluto.
Igual estoy bien, guarda. Estoy flaca a pesar de que como como una hija de puta, tengo mi laburo, mis materias aprobadas, mis amigas re lindas, mis planes de vacaciones,  mi perra, mi ropa nueva. Estoy bien.
Pero.
Pero. La concha de la lora.

15.10.12

soy un (EL) cliché

Sí, llueve un montón y yo estoy pensando en cómo me gustaría tener un pelotudito que me abrace y me de besos en el cuello mientras me quedo dormida. O no.
Y no me importa, soy un cliché horroroso pero se van todos a la reconcha de sus mamis.
Y nadie dice nada sobre lo pelotuda que me pone la lluvia más el sueño más que estamos en octubre más rendir en 10 días más que me aburrí de ser autosuficiente.
Denme más café.
Chau.

2.9.12

psicosomática al mango

Hasta antes de rendir, el 9 de agosto, no me enfermé ni una vez en todo el año. La gente alrededor se re enfermaba, de repente había faltazos masivos a la facu, la gente entraba al negocio tosiendo, todos iban convalecientes por la vida y esparcían sus gérmenes sobre mí con sus estornudos y sus manos sucias, y yo, diosa, nunca me enfermé. Pero ¿sabés qué? Era que no me podía enfermar. A ver si me explico: en mi cuerpo no existía la opción. No era bueno, tenés fiebre, te quedás un par de días en casa. No. Me enfermaba y jodía a todos en el laburo y perdía una materia y media de otra. No me podía enfermar, a ver si se entiende el concepto un poquito.
Pero rendí. Rendí y salí. Rendí, salí y colgué. Me relajé. Y chau, perdí.
El viernes no podía caminar sola porque el mundo me daba vueltas. Me fui del laburo una hora después de llegar. Mi vieja me tuvo que desvestir y acompañarme al baño. La cabeza me retumbaba horriblemente. Síndrome vertiginoso por neuronitis vestibular. Váyanse todas mis neuronas a la reconcha de su madre.
Hoy, con el mundo dando un poco menos de vueltas y mi cabeza siendo un poco menos tambor, lo pensé un poquito, como para no perder la (fuckin') costumbre de sobreanalizar todo, ¿vio? Claro, tiene lógica. No es casual que de repente todo de vueltas y esté muy mareada cuando mi mente está toda revuelta, a mil por hora, piloteando un millón de preguntas que no tienen respuesta y tratando de pasar en limpio mlies de millones de intentos de planes que se mezclan y se chocan y se superponen y explotan. Todos juntos. Todo junto.
Soy consciente de que es una mala fase y nada más. Uno de esos momentos del año donde me es imposible no colapsar. El sueño y el agotamiento se le suman a todo lo que falta y deseo la muerte. Y después se pasa. Pero por ahora no se pasó. Por ahora siento que siento en el cuerpo lo que no puedo sentir con la cabeza, o algo así.
Estoy desde ayer a las 10 de la noche comiendo manzanas, tomando té de bergamotas y mirando películas inglesas intercaladas con capítulos de Once upon a time. Sin parar. Leprometí galletitas de canela y naranja a medio Buenos Aires. Bueno chicos, no va a poder ser. Tenía que estudiar un poco. Tampoco va a poder ser. En vez de leer fisiología renal del Guyton estoy leyendo una novela bastante mala de esta mujer Florencia Bonelli, porque fue lo primero que encontré sobre la mesa, despechada por haber terminado el último libro de Martín Kohan, el gran amor de mi vida (literaria).
Estoy tratando mal a mi mejor amigo, ignorando a mi mejor amiga y llorando mucho más de la cuenta. El ibupirac 800 no me sacó el dolor de cabeza. Quiero charlar de madrugada en mi balcón en verano. Quiero comer mucho helado y ser muy flaquita. Y que dejen de gustarme los pelotudos que tienen el cartel de pelotudo en la frente. Y un posgrado en pelotudez. Avanzada.
Voy a mirar más Once upon a time y a tomar más té. Y que mis penas se ahoguen.
He dicho.

9.8.12

observación

Como ahora lloro menos, cada vez que lloro me agito un montón y siento que el mundo se viene abajo.
Pero lloro menos, ese es el concepto clave.

13.6.12

¡epa!

Me colgué un poquito, no mucho. Quiero escribir banda de cosas, pero me da fiaca el sólo hecho de pensar lo larguísimo que quedaría esto. Pero ya me acostumbré a que las cosas que me suceden queden acá, me va la de mirar entradas viejas, así que voy a escribir cosas para que sean viejas en un par de meses y así las puedo mirar y ver qué estaba sucediendo en mi vida.
Mr. Cortado en Jarrito se puso media pila y se la sacó: me invitó a salir y me dejó plantada. PERO guarda, la siguiente vez que me vio me dejó en el platito del café un papelito muy cursi que me recontra derritió porque, admitámoslo, Perdón! :( Otra oportunidaaaaad, porfa! ablanda a cualquiera. O sea, con la carita triste incluida. Y con linda letra. Ya fue. Así que bueno, salimos nomás. Sucedió que estuvo buenísimo y es un flaco del cual jamás podría enamorarme, ni siquiera podría gustarme intensamente, por lo que no queda otra que sea 0 drama y banda de pasarla bien. Y eso es bueno.
Estar viviendo sola es una fiesta. Rutina de domingo a la noche: cena con mejor amiga+graduados+manicura. O sea, dale.
Tengo una amiga de laburo. Es genial eso, me siento re madura porque tengo una amiga en el laburo (y más madura aún diciéndolo así...e' lo que hay). Es todo muy divertido y armamos listas de música que duran toda la tarde y bailamos. Y también atendemos a la gente y trabajamos, ojo. Pero siempre bailando.
Y ponele, nada que ver, pero ayer, cuando me fui a comprar galletitas, Mr. Cortado en Jarrito me acompañó y me dijo que me quería volver a ver. Y empecé a ver a mi ex-ex, lo cual es raro. Me parece que me volví medio perra. Igual creo que me lo merezco porque siempre fui una santita horrible. O sea, no horrible, pero se entiende el concepto. Y me quiero divertir y quiero pasarla bien y quiero no maquinar todo el tiempo y quiero no tener ganas de llorar y no sentir que se me va el corazón por la cañería cuando me enjuago el shampoo: quiero que me agarren de la cintura y me partan la boca. Y nada más. De última capaz  un heladito, un Gancia, nada más. Puta madre, che.
En simultáneo yo estudio un montón, viste (no, en serio, estoy durmiendo poqui poqui poquito). Y no sabés todos los esmaltes, aritos y ropa que me estoy comprando. Una locura esto.    
Y para colmo, mañana arranca Puro diseño. Mi sueldo de este mes va a desaparecer antes de nacer.

20.5.12

quilombo porque sí

Porque sí, porque es así, cada tanto hay que enquilombarse, si no falta algo.
Igual ojo, no siempre es quilombo aproósito. No sé, en los últimos días veo cómo la gente a mi alrededor hace cosas que no pueden terminar bien bajo ningún punto de vista, y después lo cuentan y cuentan el bajón que eso implica. Es como si estuvieran buscando una excusa para volver a estar mal, o a no estar bien. No digo que yo no lo haga a veces, pero verlo de afuera tiene otro gustito. Siento que estoy viendo a la gente tirar sogas para todos lados, para ver si con alguna enganchan alguna cosa piola, alguna historia que valga la pena, y no porque en general tengan vidas que no valen la pena, sino porque de repente no sé...
A mí me pasa que de pronto tengo miedo de que así, estando cómoda y relativamente estable, se me pasen cosas, tengo cuiqui de estar salteándome algo, de dar algo por sentado. Ni siquiera sé cómo explicarlo.
Y de repente algo que nada que ver, me siento de lo más vulnerable. Justamente, como si todo esto que armé en este último medio año hubiera sido una pantalla. Pero no, no una pantalla. Es como "mirá lo fuerte que soy ahora, soy tan fuerte que si me tocás te quemás, te pinchás, que ni se te ocurra lastimarme, que ni se te ocurra acercarte", porque así parece que soy re fuerte, que si me tocás te lastimo, que si te acercás perdés vos. Y de repente me siento más a la deriva que nunca, más rompible que nunca, porque en realidad si me tocás no te lastimo, no te quemás, si me tocás y algo sale mal, la única que se rompe de nuevo soy yo.
Así me siento un poco. No del todo. Me siento mal sobre la base de que me siento bien. Estoy mal bien, y eso está bien, porque está bien estar mal de a ratos, de a días. Una semana ponele. Porque hay un montón de cosas que están bien, bien de verdad, finalmente bien. Y hay cosas que no se puede esperar que estén del todo bien, son las cosas que cambian con las horas, con los días, con el clima, son las cosas que hacen que de pronto esté metida en un quilombo mental que jamás me hubiera imaginado y que me da miedo, como todo pero como nada. No está teniendo sentido nada de lo que escribo, bah, para mí algo de sentido tiene (no mucho), pero soy consciente de lo inconexo que debe parecer todo. Intenté ordenar las cosas, hacer todo un poco menos abstracto, pero no me sale, estoy así, medio volada, esperando un cable a tierra, muerta de miedo por si el cable me tira más electricidad de la que puedo soportar, o por si tira menos, o por si no sé. Me tengo miedo a mí un poco creo.
¿No te pasa, a veces, que sentís que no te conocés?
Bueno, un poco de eso me está jodiendo la cabeza ahora. Y otro poco me está picando el corazón.
(Dije corazón).
Ay.

11.5.12

café y analogías

Apa, buen título, re filosófico, re profundo, onda: guau, esta va a ser una entrada de puta madre.
Bueno, no. El tema es que soy un manojo de ansiedad, no iba a escribir nada sobre esto porque tengo una teoría muy comprobada empíricamente que dice que si hablo sobre cosas muy copadas que están pasando o que están por pasar pero que todavía no pasaron concretamente, después las cosas no pasan. Pero también está sucediendo que decidí que no iba a jugar más así, entonces holi, acá estoy, escribiendo y hecha un manojo de ansiedad.
Lo de las analogías es porque hoy venía pensando en mi estado y se me ocurrió pensar en los pufs, en que de vez en cuando hay que cambiar las pelotitas de telgopor y en que, antes de abrir la bolsota, siempre dije "no pasa nada, la abro y no se me van a escapar las bolitas para todos lados". Y obviamente las pelotitas se rebelaban, se amotinaban y me invadían hasta vencerme. Bueno, ahora igual. Dije "dale, pero no le vas a dar lugar (tanto) a la imaginación, porque después terminas asfixiada por pelotitas de telgopor que al final terminás barriendo con una escoba (o alguien las barre)". Bueno, no sucedió eso, las bolitas volaron y mi imaginación igual. Chau, me fui al carajo de los delirios sin sentido porque escribí banda y no dije absolutamente nada. Bueno, ahora sí.
Pasó que el martes, harta de la inactividad de Mr. Cortado en Jarrito, decidí hacer un último intento y me fui del bar """""olvidándome mi saquito"""". Dos horas después me llega un mensaje "puede ser que te hayas dejado un saquito?" "uy si! qué colgada! guardámelo que mañana paso :)". Y a los 15 minutos lo tengo al pibe entrando por la puerta del negocio con mi saquito en la mano (el bar está a una cuadra de mi laburo, tampoco es que se cruzó un océano). Me puse roja. Pero onda, roja. Tomate, sangre, roja roja roja. "Parece que lo hacés apropósito!" ROOOOOJAAAAA. Al rato, mensaje "con todo respeto, si ya sos linda, cuando sonreís y te ponés colorada sos mucho más linda!". Okey. Saltitos y grititos histéricos ahogados en el baño del laburo. Observaciones: sos muy cursi y medio grasa, pero AY! Mensaje va, mensaje viene. "Esta semana o la semana que viene te espero afuera del laburo y salimos" "dale" "besos linda, hablamos". Dale, quedamo' así.
Miércoles: mutis por el foro.
Jueves: salgo de la facu, voy al bar toda nerviosa, está muy cerca de la entrada, lo saludo como siempre, con la mejor onda, pero como siempre. Pienso okey, no da hacer ni decir nada distinto ahora, todo bien. Me voy a sentar y escucho que Mr. K-po le dice a su co-mozo ¿la atendés vos?. Pienso no, seguro escuché mal. Viene el co-mozo. Pienso okey, esto es un chiste. Me tomo un cortado, completo apuntes de fisio. Hablo por teléfono con nadie para tener una excusa para estar mirando para adelante y ver si por lo menos se digna a mirar para mi mesa. Mira una sola vez y baja la cabeza como un pendejo de 13 años. C'mon. Me levanto, voy a la caja y le pido a otro que me cobre pero me termina cobrando él porque está cerca dela caja. Me da el vuelto y me dice ¿no te olvidás de nada?, no sos gracioso, gil, no, no me olvido de nada, con una cara que dice "no, no sos gracioso, gil". Me voy caminando, indignadísima, ¿¡cuántos años tenemos, amigo!? En serio, half a pila. Llego al laburo y me pongo a hacer cosas sin pensar para descargar energías. Dos horas después voy al baño a mirar mi celular y me encuentro con un "parecerá una estupidez, pero cuando te vi entrar mi fui al maso [¿me fui al maso? ¿¡qué!?], si querés la semana que viene te invito a tomar algo o vamos al cine"  de las 3:15, o sea 15 minutos después de que me hubiera ido, y un "te enojaste o estás ocupada?" de media hora después. Repondí que sí quería salir, claramente, y que estaba todo bien con que se hubiera ido al maso.
Ahora, en serio... ¿qué onda con la madurez emocional de la gente? Si me decís que tengo una belleza despampanante que inhibe a cualquiera o que tengo una personalidad súper que se nota a la legua, okey. Pero no, no es el caso. Claramente. Ahora, más le conviene decirme algo mañana o mandarme mensaje el finde. Y más le conviene no ser un pelotudo. Y tener auto (esto último es negociable, pero qué golazo sería, cómo extraño salir con un flaco que tenga auto y olvidarme de los bondis). Y más le conviene que me parta la boca en una escena súper linda de la cita súper linda que vamos a tener.
¿Expectativas? ¿Yo? No, no.

11.4.12

abril

Está siendo un buen mes. Siempre es un buen mes porque nací yo igual, así que bueno, con eso estamos cubiertos.
Ahora, ¿viste vos la cosa esta nueva de blogspot para escribir? Es re mágica, me re gusta, parece Word.
Más allá de eso, estaba escuchando la 100 y en un momento el flaquito me tira "30 minutos de lentos, música para escuchar de a dos". Pero contame, amigo, ¿con quién querés que escuche tus canciones del demonio? Son re lindos tus temas, pero los escucho sola, gracias por el consejo. Si me querés mandar alguien que escuche los temitas conmigo, genial, te mando un besote, pero mientras no pienses mandarme a nadie, no me lo digas, ¿dale? Igual todo bien, re lindas las canciones.
Otra cosa iba a decir. Ah, que tengo un cuaderno RE lindo de Snoopy para fisio y una fibra preciosa verdecita y un lápiz mecánico y un resaltador rosa especiales para mi libro hermoso genial divino. Pero igual no, no era eso.
Faltan 11 días para mi cumple y espero mucho cariño, eh. Tampoco era eso.
Creo que próximamente van a echar a la otra chica que trabaja conmigo porque básicamente es una inoperante, lo cual es un bajonazo porque, si bien me levanta el ego a la quinta galaxia, van a esperar demasiado de la pobre enferma que pretende laburar todos los días y estudiar medicina y seguir yendo al gimnasio. Y además mirá si entra una genia total, más genia que yo, y me mandan a la mierda a mí. No, no quiero. Igual me cabe que por un tiempo yo sea la reina del mundo. Va bien. (Tampoco era esto).
Mr. Cortado en jarrito me sigue charlando de la vida, me sigue tirando sonrisitas y estupideces así, pero DALE AMIGO, MEDIA PILETA. O sea, todo bien con eso, pero ADEMÁS invitame a salir.
Quiero mucha ropa, lo cual atenta contra mi deseo de ahorrar para viajar.
Me compré auriculares.
Empecé a leer un libro increíble sobre un señor australiano que se mudó a Londres y conduce un programa radial de madrugada. Es, definitivamente, lo mejor que me pudo haber pasado.
Nunca tuve tantas ganas de tener una clase como ahora tengo ganas de tener mi primera clase de endócrino en fidio mañana (sí, digo "endócrino" en vez de "endocrinología" y "fisio" en vez de "fisiología", me parece que me lo gané).
Bueno, estos últimos días estuve saturando esto de contentidad, así que vamos a bajarla un poco: no te puedo explicar cómo me duelen los cuádriceps. Sí, soy una debilucha cuadricepsmente hablando, ¿qué querés que le haga? Me duele caminar, me duele subir la escalera, pero bueno, ser linda duele. Mentira, no debería doler, pero soy debilucha, así que sí, duele.
Y nunca dije lo que vine a decir en un principio porque, como es lógico, no me acuerdo qué era.
Casi pongo algo tipo "xoxo gossipgirl", pero me contuve.

J

31.3.12

un cortado en jarrito

Ayer llegué a mi bar (sí chicos, es mi bar) y Mr. Cortado en jarrito me preguntó si podía saludarme con un beso. Oki, sos un divino.
Nada más remarcable que un par de comentarios y sonrisitas cuando pasaba por mi mesa durante las siguientes dos horas que estuve ahí.
Momento de irme. Voy a la caja. Me dice "para vos, $15", cuando ya los $20 que venía pagando eran un descuento importante. No quise aceptar, insistió, pero me daba culpita, entonces tiré un "no, todo bien, pero tanto no", y sonó mal, mal con ganas, y Mr. Cortado en jarrito se quedó (?).
Cuestión que me dio cosita y además di a entender un concepto que no era real, entoooooooonces, plan maestro. Atención a esto, te lo pido.
(Dato: en la cuadra del bar hay un rapipago donde siempre voy a pagar cosas del negocio).
Llegué al laburo y un rato después le comenté a mi copado jefe que había pasado por el rapipago y que estaba re vacío y sugerí ir a pagar algo si hacía falta. Justo que sí.
El rapipago hasta las pelotas (claramente no importaba ni sabía antes cuánta gente había). Fui al bar, que estaba medio vacío y Mr. Cortado en jarrito estaba ahí sentado medio aburrido.
Cuando me vieron entrar no entendían qué onda, sobre todo porque yo tenía mucha cara de preocupada.
- Por casualidad, ¿no quedó acá un celular? Porque llegué al laburo y me di cuenta de que no lo tenía y este fue el último lugar donde estuve.
- Eh, no, acá no quedó nada, yo limpié tu mesa y no había nada... ¿intentaste llamar?
- Sí, pero no suena...
- A ver, volvé a llamar de acá. (agarra el teléfono de línea del bar y amaga con marcar, pero se arrepiente y agarra su celular). A ver, decime.
- 15-pi pi pi pi- pi pi pi pi (JÁH!) (esperamos un rato mientras yo imaginaba mi cel vibrando en mi cartera en el baño del negocio). No, no suena. Ay, me quiero moriiiiiiiir...
- (cortando y caminando conmigo hasta la salida) Quedate tranqui que si te lo hubieran robado ya lo hubieran apagado, se te debe haber caído en el laburo o te deben haber hecho una joda (saliendo conmigo del bar). Che, ¿te enojaste? Porque cuando te fuiste todos me re cargaron porque pensamos que te había jodido lo del descuento...
- No, ni ahí, al contrario, me dio culpita por vos :)
- Es que venís siempre y nunca aceptás las medialunas quete ofrezco y nada... la próxima te regalo el café...
- Bueno :)

Un bueeen rato después, desde el negocio, le mandé mensaje contándole que había encontrado el celular y agradeciéndole por la buena onda. Intercambio de mensajitos banales. Fin.
¿Conclusión? Mr. Cortado en jarrito tiene mi número y yo tengo el suyo. Y café gratis.