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4.8.12

¿de lo qué?

Necesito volver a la realidad.
Estar tan abstraída con tantos miles de cosas hace que una pierda sentido en algún punto.
Es una buena pérdida de sentido, calculo. Pero no tiene sentido. Estar tan a mil no tiene sentido de a ratos y de a ratos es lo mejor de la galaxia. De pronto no hay nada que esté mal y de pronto no tiene sentido ver qué está mal, porque todo va muy rápido como para detenerse a mirar. Está bueno el vértigo, de a ratos.
Tengo hambre, tengo sueño, tengo frío. Mucho de las 3 cosas.
Me voy a ir a caminar hasta que alguien me cocine algo rico que incluya berenjenas y queso derretido.
Me estoy intoxicando de Shakira. Pero bien, en algún sentido.
Los vinilos de mi pared están tapados por vías metabólicas y eso está bien porque rindo dentro de poquitos días. Y dicen que hoja manchada, materia aprobada. Hoy se me cayó medio café sobre un apunte. Listo.
Mientras me cambio de crota-piyama-estuve-todo-el-día-encerrada-leyerndo a crota-salgo-a-caminar-para-respirar-el-aire-de-afuera, escucho Bossa 'n Stones y me acuerdo de que no me gustan los Beatles y que, en cambio, me encanta Bossa 'n Beatles y en el local cuando yo pongo Bossa 'n Beatles mi amiga me insulta porque a ella le gustan los Beatles de verdad. Está bueno pensar cosas banales que no llevan a nada después de haber estado absorbiendo conceptos increíbles pero todos enredados.
Tengo frío, ¿lo dije? Y ahora estoy escuchando Hillary Duff. Me acuerdo de haber visto una película de ella en la que iba a una escuela de verano de artes después de haber perdido a su hermano en un accidente de auto. Y en la peli el chico que le gusta es medio feito, pero lo terminás bancando. Y en un momento están en la terraza del coso este donde están y está amaneciendo y la canción que suena es esta, que se llama Fly y no es mala (ni la película ni la canción). Creo que vi todas las películas de Hillary Duff.
Bien, volví a la realidad, terminé de cambiarme para ir a caminar escuchando música o charlando con mi viejo que puede que me acompañe. Estamos a mitad de año. Quiero vacaciones y no las voy a tener.
Pero ¿sabés qué?
Me voy a Londres en marzo y no me importa nada, nada, nada, absolutamente NADA más porque todo, todo, todo, lo que sea, cualquier, cualquier, cualquier pero CUALQUIER cosa vale la pena sabiendo que me voy a Londres en marzo. Me voy a Londres en marzo. Y no lo escribo más porque creo que si lo vuelvo a escribir, acabo.

7.9.10

en la mitá

Cuando ya te fuiste pero todavía no llegaste. Mientras mirás por la ventanilla del colectivo a la gente que camina re apurada o por la ventana del taxi las luces del centro a la noche. Cuando te parás en la esquina porque el semáforo está en rojo. Mientras esperás el subte. Cuando cruzás la avenida. Cuando recorrés esa calle tranquila por donde no pasa nadie. Vas escuchando música y lo genial es que ya no tenés que preocuparte por lo que no hiciste en el lugar de donde te fuiste y todavía no tenés que responsabilizarte por nada de lo que vaya a pasar en el lugar al que no llegaste. Es como un limbo. A veces limbo musical, a veces sólo limbo.

13.1.10

pf


Obvio, este blog es tan ciclotímico como yo.
Yo soy tan ciclotímica como corresponde porque soy una pequeña adolescente en crecimiento.
Entonces lo que pasa es que un día estoy que reviento de alegría y al día siguiente me quiero bajar una botellita de cianuro con chocolate. Hay pocos grises.
En fin. La cuestión es que ayer me acosté a dormir y dormí. Desparramé un par de lágrimas, claro que sí, porque para mí llorar es tan necesario como respirar, pero no tantas como para que hoy mis ojos me pasaran recibo. Hoy me levanté y me tomé un café que estaba realmente riquísimo. Y en la heladera había melón así que comí melón. Temí por mi estabilidad emocional porque Mejor Amiga me canceló los planes de la tarde por razones más que comprensibles, así que pensé que me iba a hundir en un pozo de pesimismo y maquinación, pero no.
No entiendo muy bien qué pasa adentro mío, ya ni me gasto demasiado en descifrarme, pero a veces me doy algunas pistas que me facilitan un poco las cosas.
Resulta que cuando M me dijo que no podía hacer nada hoy, me solté el pelo y me encantó como estaba porque había un montón de bucles re lindos. Después me puse una remera viejísima roja que hacía siglos que no usaba, un jean que tenía re abandonado y las converse negras. Siendo las cuatro y media de la tarde, me armé con Macarena y las llaves, dejé el celular tirado en la cama y salí a dar vueltas a la plaza. Estaba fresquito y había un chico paseando a su perro con el que intercambié miradas las 3 veces que nuestras vueltas se intersectaron.
Me sentí genial caminando así, sola con mi música y nadie más. Me sentí tranquila. Casi tanto como me sentía mientras estaba con J o un par de horas después de estar con él.
Después volví y me hice una merienda re rica y la disfruté conmigo y agregué un montón de palabras a mi lista de palabras preferidas (no me digas que clepsidra no suena genial, lástima que es un reloj de agua o algo así y no es algo que se pueda incluir en el vocabulario de todos los días).
Me sorprendí porque había pasado ya toda la tarde y yo estaba perfectamente tranquila. Pensé que tal vez, finalmente, había hecho uno de esos clicks que te resetean algo adentro o que se me había activado la glándula que secreta seguridad, esa seguridad que hasta ahora siempre me había dado la presencia de alguien más. Hoy ninguna canción me puso considerablemente triste. Hoy decidí que aunque todavía no sepa what's-up-with-me, quiero dejar de inventarme historias en la cabeza. Mejor Amiga y un sujeto más opinan que le di demasiada importancia a una conversación-mala-onda de ayer. De cualquier manera, quiero dejar de ser tan monotemática y para eso tengo que aclarar algunos puntos y a otra cosa mariposa. Por lo tanto, mañana hablaré y trataré de que hable (claro, siempre y cuando acepte verme).
Qué placentero es hacer catarsis toda desordenada.
Empecé a leer un policial sobre un secuestro en Londres que está buenísimo.
Mañana me voy a comprar una malla nueva y, si me sobra cash, una remera.
Quiero empezar la facultad.
Quiero empezar francés.
Quiero ir a jazz. Ahora.
Me quiero ir a Córdoba.
Me quiero hamacar.
Tal vez debería irme a dormir.
Qué entrada tan larga, creo que me daría mucha paja leerla.

10.1.10

oraciones unimembres

Mi foto cuasi-preferida.
Madrugada calurosa y pasto y cielo estrellado y avisos de tormenta a lo lejos.
Escucharte cantar.
Sentirte respirar.
Bzzz, mosquitos.
Ir a tomar algo.
Caminar abrazados.
Besos de estacionamiento.
Avenidas iluminadas.
Ver el casi-amanecer por la ventanilla.
Beso interminable de chau, nos vemos.
Subir, abrir la puerta.
Tirar todo, desvestirme, caer ya dormida en la cama.
Despertarme al mediodía, acordarme y sonreír.
Estirarme mucho, hablar con Mejor Amiga.
Devorar mi comida preferida.
Arreglar con N (Mejor Amigo), bañarme, vestirme, putear al calor.
Caminar por las calles vacías de enero al compás de Mp4-Macarena.
Llegar, hablar, reirme, hablar más, tomar café, comer durazno.
Escuchar a N tocar Calamaro y Hotel California y cantar desde muy adentro.
Volver caminando, pasar por los chinos, comparar Levité, comprar manzanas verdes.
Llegar, qué calor, estar bien (o algo así).
Nota final de fin de semana: 8. Aprobado.